Horacio Preneste. Gerente general de Andes.

El gerente general de Andes Líneas Aéreas cuestionó la denominada “revolución de los aviones” y el ingreso al mercado de los empresas llamadas “low cost” en un contexto complejo como el que vive Argentina.

Andes ha venido ganando cuota de mercado de manera muy firme con un plan de trabajo muy consistente. En nuestros 12 años de vida siempre cumplimos con lo que prometimos, con lo que dijimos en la audiencia pública de 2016. Nosotros dijimos vamos a contratar tanta gente, y lo hicimos. Vamos a traer cuatro aviones, y lo hicimos. Otros hablaron de miles de millones de inversiones que nunca se vieron. Nuestros resultados eran excelentes. Habíamos planeado incorporar tres aviones a lo largo de este año. Pero todo cambió a partir de abril, reseña Ambito que entrevistó a Horacio Preneste, gerente general de Andes, empresa que vuela diariamente a Puerto Madryn.

Andes

“La devaluación y la dolarización de los precios del combustible generaron una situación muy complicada. La devaluación podría haber afectado la demanda, tal vez razonablemente. En enero la distribución de costos era 26% valores en dólares, 22% eran salarios, 24% eran precios nacionales ajustados por el costo de vida, y 26% combustibles. Ahora, entre costos en dólares más el combustible dolarizado se llega a 70%. Estos valores en dólares no forman parte de las decisiones de la compañía. El avión no puede gastar menos combustible. Es decir que más de 70% de nuestros costos no tenemos cómo manejarlos”, sostuvo el directivo de Andes, quien aseguró que “existe un agravante de esta situación: hay una compañía que todavía no empezó a volar y hace un mes que está vendiendo vuelos a precios bajos. Cómo es posible que el precio de venta de los pasajes de los próximos meses lo fije una compañía que todavía no está operando en el país frente a empresas como Aerolíneas Argentinas, Lan y Andes que están establecidas hace muchos años. Ahora vivimos una situación complicada, pero no por culpa nuestra, sino por el contexto. Y en este contexto lo malo es que se creó una competencia ficticia. Para las compañías que estamos instaladas y sufrimos el golpe, de repente vienen de afuera empresas con una capacidad muy importante para perder dinero”.

Horacio Preneste. Gerente general de Andes.

Consultado sobre el presente y los desafíos de la companía, indicó: “Tenemos la gran ventaja de ser una compañía chica, de lo más eficiente del mercado porque tenemos una parte principal de la flota que es nuestra y la cantidad de gente es menor que el resto de las empresas. Tenemos 480 empleados. Operamos con la cantidad justa que necesitamos y eso nos hace más eficientes. No tenemos deuda bancaria ni impositiva. Pagamos los sueldos al día. Siempre nos manejamos en forma prolija. Y eso nos hizo fuertes. Pero también nos pone en debilidad: la posibilidad de acceder a un préstamo de un banco acá es imposible, con tasas por encima de 70% no tiene sentido”.

Ambito.com