83 millonarios de todo el mundo firmaron una carta dirigida a los gobiernos en la que exigen que estos cobren impuestos más altos a las personas más ricas para contribuir a la recuperación mundial de la pandemia del COVID-19.

Los 83 millonarios, originarios de siete países y conocidos como “Millonarios por la Humanidad”, elogian a los trabajadores esenciales que han estado en la primera línea durante la crisis del COVID-19 y destacan la función que pueden desempeñar las personas más ricas de la sociedad para ayudar a reequilibrar la economía mundial.

Según la carta que firmaron, las personas millonarias y multimillonarias “no cuidamos a las personas enfermas en las unidades de cuidados intensivos… Pero sí tenemos dinero, mucho dinero. Dinero que ahora se necesita desesperadamente y que seguirá necesitándose en los años venideros, a medida que el mundo se vaya recuperando de esta crisis”.

Por esa razón, “exigimos a nuestros gobiernos que suban los impuestos de la gente como nosotros. Inmediatamente. Sustancialmente. Permanentemente”.

El grupo publicó su llamado en el marco de la reunión de los ministros de finanzas y gobernadores centrales del G20 y previo a la Reunión Extraordinaria del Consejo Europeo que se realizará en Bruselas, Bélgica, el 17 y 18 de julio.

En dichas reuniones se espera que los líderes globales analicen el esfuerzo mundial para reconstruir las economías, que los políticos aborden la desigualdad mundial y reconozcan que el aumento de los impuestos a los más ricos, además de una mayor transparencia fiscal internacional, son indispensables para una solución viable a largo plazo.

“El impacto de esta crisis persistirá durante décadas. Podría sumir a 500 millones de personas en la pobreza. Cientos de millones de personas perderán sus trabajos a causa de los cierres de negocios, algunos para siempre”, se lee en la petición, que fue publicada por organizaciones como Patriotic Millionaires, Oxfam, Human Act, y el Club de Roma.

Una tasa impositiva marginal del 70%. Un impuesto sobre el patrimonio del 77%. Un impuesto del 3% sobre cada dólar de más de 1,000 millones de dólares (mdd) de patrimonio neto. A medida que varios planes para gravar a los ultra ricos ganan fuerza en el discurso político estadounidense, y después de un reciente informe explosivo de que los 400 estadounidenses más ricos pagaron una tasa impositiva más baja que otros grupos de ingresos el año pasado, muchos multimillonarios han sido desafiados a abordar su propia existencia en medio de la creciente desigualdad de ingresos.

No son los únicos multimillonarios que están presionando para pagar más. Otros, como George Soros y el filántropo y empresario retirado Eli Broad, han apoyado algún tipo de impuesto sobre el patrimonio, que se basaría en el patrimonio neto de los contribuyentes.

LA CARTA DE LOS MILLONARIOS

A toda la ciudadanía mundial:

Mientras el COVID-19 sacude el mundo, las personas millonarias y multimillonarias como nosotros tenemos un papel fundamental que desempeñar en protegerlo. No, no cuidamos a las personas enfermas en las unidades de cuidados intensivos. No conducimos las ambulancias que van y vienen de los hospitales. No reponemos los productos en las estanterías de los supermercados ni repartimos comida a domicilio. Pero sí que tenemos dinero, mucho dinero. Dinero que ahora se necesita desesperadamente y que seguirá necesitándose en los años venideros, a medida que el mundo se vaya recuperando de esta crisis.

Hoy, todas y todos nosotros, las personas millonarias y multimillonarias abajo firmantes, exigimos a nuestros Gobiernos que suban los impuestos de la gente como nosotros. Inmediatamente. Sustancialmente. Permanentemente.

El impacto de esta crisis persistirá durante décadas. Podría sumir a 500 millones de personas en la pobreza. Cientos de millones de personas perderán sus trabajos a causa de los cierres de negocios, algunos para siempre. Actualmente casi mil millones de niños y niñas ya han dejado la escuela, muchos sin acceso a los recursos que necesitan para continuar con su educación. Y, evidentemente, la ausencia de camas en los hospitales, de mascarillas de protección y de respiradores es un recordatorio diario y doloroso de la inadecuada inversión en los sistemas públicos de salud en todo el mundo.

Los problemas que ha causado el COVID-19, y también los que ha revelado, no se pueden solucionar con caridad, independientemente de cuán generosa sea. Las y los líderes de los Gobiernos deben asumir la responsabilidad de captar los fondos que necesitamos y gastarlos de forma justa. Podemos asegurar la correcta financiación de nuestros sistemas de salud, educación y seguridad a través de un aumento permanente de los impuestos de las personas más ricas del planeta, personas como nosotros.

Tenemos una gran deuda con todas y todos aquellos que trabajan en la primera línea de esta batalla mundial. La mayoría de las y los trabajadores esenciales reciben un salario ridículamente ínfimo en comparación con la carga que se les asigna. En la primera línea de esta lucha se encuentran nuestros trabajadores de la salud, un 70 por ciento de los cuales son mujeres. Ellas se enfrentan a este virus mortal cada día en su trabajo, y a su vez cargan con la mayoría de la responsabilidad del trabajo no remunerado en casa. Los riesgos que estas personas tan valientes están dispuestas a enfrentar cada día para cuidar del resto de nosotros nos obligan a establecer un nuevo compromiso real los unos con los otros para lo que de verdad importa.

Nuestra interconectividad nunca ha sido más evidente. Tenemos que reequilibrar el mundo antes de que sea demasiado tarde. No habrá otra oportunidad de hacerlo bien.

A diferencia de decenas de millones de personas en todo el mundo, nosotros no tenemos que preocuparnos por perder nuestros trabajos, nuestras casas o nuestra capacidad por mantener a nuestras familias. No estamos luchando en la primera línea de esta emergencia y es muy poco probable que seamos sus víctimas.

Así que por favor: aumenten nuestros impuestos. Aumenten nuestros impuestos. Aumenten nuestros impuestos. Es la opción correcta. Es la única opción. La humanidad es más importante que nuestro dinero.

Las y los millonarios firmantes:

—Frank Arthur (Estados Unidos)—Richard Boberg (Estados Unidos)—Dr. Mariana Bozesan (Alemania)—Bob Burnett (Estados Unidos)—Ronald Carter (Estados Unidos)—Xandra Coe (Estados Unidos)—James Colen (Estados Unidos)—Cynda Collins Arsenault (Estados Unidos)—Richard Curtis (Reino Unido)—Alan S. Davis (Estados Unidos)—Pierce Delahunt (Estados Unidos)—Barbara Simons (Estados Unidos)—Abigail Disney (Estados Unidos)—Tim Disney (Estados Unidos)—John Driscoll (Estados Unidos)—Karen Edwards (Estados Unidos)—Stephen R. English (Estados Unidos)—Andrew M. Faulk (Estados Unidos)—Rick Feldman (Estados Unidos)—Mary Ford (Estados Unidos)—Patricia G. Foschi (Estados Unidos)—Blaine Garst (Estados Unidos)—Molly Gochman (Estados Unidos)—Jerry Greenfield (Estados Unidos)—Karen Grove (Estados Unidos)—Ron Guillot (Estados Unidos)—Catherine Gund (Estados Unidos)—Christina Hansen (Alemania)—John Michael Hemmer (Estados Unidos)—Wei-Hwa Huang (Estados Unidos)—Diane Isenberg (Estados Unidos)—Ross Jackson (Dinamarca)—William H. Janeway (Estados Unidos)—Frank H. Jernigan (Estados Unidos)—Kristina Johansson (Reino Unido)—Richard LaRoche (Estados Unidos)—David Lee (Estados Unidos)—Kristin Luck (Estados Unidos)—Amy Mandel (Estados Unidos)—Ané Maro (Dinamarca)—Patricia Martone (Estados Unidos)—Thomas McDougal (Estados Unidos)—Gemma McGough (Reino Unido)—Marie T. McKellar (Estados Unidos)—Judy L. Meath (Estados Unidos)—Terence Meehan (Estados Unidos)—Frans Meijer (Países Bajos)—Diane Meyer Simon (Estados Unidos)—John O’Farrell (Estados Unidos)—Gary Passon (Estados Unidos)—Morris Pearl (Estados Unidos)—Judy Pigott (Estados Unidos)—Stephen Prince (Estados Unidos)—Sophie Robinson Saltonstall (Estados Unidos)—Michael Rothman (Estados Unidos)—Bonnie Rothman (Estados Unidos)—Guy Saperstein (Estados Unidos)—Cédric Schmidtke (Alemania)—Eric Schoenberg (Estados Unidos)—Robert Schram (Países Bajos)—Antonis Schwarz (Alemania)—Stephen Segal (Estados Unidos)—Djaffar Shalchi (Dinamarca)—Charlie Simmons (Estados Unidos)—Gary Stevenson (Reino Unido)—Karen Stewart (Estados Unidos)—Julia Stone (Estados Unidos)—Sandor Straus (Estados Unidos)—Arthur Strauss (Estados Unidos)—Ralph Suikat (Alemania)—Alexandra Theriault (Estados Unidos)—Mark Thomas (Estados Unidos)—Sir. Stephen Tindall (Nueva Zelanda)—Sidney Topol (Estados Unidos)—Claire Trottier (Canadá)—Sylvie Trottier (Canadá)—Dale Walker (Estados Unidos)—Scott Wallace (Estados Unidos)—Diana Wege (Estados Unidos)—Terry Winograd (Estados Unidos)—Carol Winograd (Estados Unidos)—Bennet Yee (Estados Unidos)—Amy Ziering (Estados Unidos)

Fuentes: Revista Forbes (México)Revista NewsweekRevista Newsweek (México)