Cuando Miguel Schvartzbaum defendìa entusiasmado su proyecto productivo

Refinadora Neuquina Sociedad Anónima (Renesa) fue inaugurada con bombos y platillos en 2010, funcionó poco tiempo y apenas utilizó el 12% de su capacidad. Hoy está abandonada a la espera de la resolución de un millonario juicio.

Renesa, integraba junto a Maikop y Petrolera Argentina el conglomerado de empresas que formaban el “Grupo Más Energía”, presidido por Miguel Schvartzbaum.

La refinería del parque industrial de Plaza Huincul acaparaba en el 2010 todos los reflectores y una y otra vez se anunciaba que junto a sus firmas emparentadas procesarían el 7,5% de los combustibles del país.

Para su montaje y ampliación recibió créditos de Nación por 124 millones de dólares, del ENIM por 130 millones de pesos y del Iadep otros tantos. Pero apenas funcionó por dos años, con un bajo nivel de producción y a ocho años de esa puesta en marcha hoy está cerrada, abandonada, y a la espera de la resolución del juicio iniciado por sus acreedores.

La historia se remonta al 2008 cuando el empresario puntano Schvartzbaum se postuló para acceder al plan “Refinación Plus” de Nación para producir naftas de alto octanaje. Un año más tarde recibió el visto bueno, comenzó con la obra y planteó que entraría en producción para abril del 2011.

Pero en 2009 el presupuesto de la refinería pasó de 77 a 99 millones de dólares y un año después el ministerio de Planificación Federal que conducía Julio De Vido comenzó a adelantarle fondos. La fecha programada para la puesta en marcha llegó y pasó. No obstante, seis meses después, y pese al incumplimiento, comenzó a recibir los fondos de Nación correspondientes a la etapa de producción.

97.838 metros cúbicos fue el total de la producción que tuvo la refinería, según la Oficina Anticorrupción.

En agosto de 2012 la planta comenzó a funcionar pero, sobre una proyección de producción anual de 445.000 metros cúbicos, sólo logró llegar al 12,4% de su capacidad.

Finalmente, en el 2014 entró en la parálisis que finalmente la llevó al concurso de acreedores. La “planta modelo” apenas había producido en todos esos meses 97.000 metros cúbicos de combustibles. Los números indican que en el 2016 Renesa ya le debía al Estado 124 millones de dólares.

En noviembre de 2016 la justicia valuó la deuda de la refinería con el Ente Autárquico Municipal de Cutral Co y Plaza Huincul (ENIM) en otros 130 millones de pesos. A esas cifras se suman los créditos que desde el Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo de Neuquén (Iadep) se le dieron por 40.766.334 pesos, antes de intereses.

La Patagonia entera sueña desde hace muchos años con refinerías locales que procesen el petróleo que la región produce. En 2008 pareció que ese sueño iba a convertirse por fin en realidad, pero sólo quedó en la fantasía de algunos funcionarios.

Fuente: Diario Río NegroPatagonia.net