El Ministerio de Salud de Santa Cruz hizo entrega de certificados y vinilos a las panaderías artesanales que adhieren a la iniciativa “Menos Sal Más Vida”.

Se trata de desarrollar productos más sanos con el mismo sabor, un pan más saludable, con menor contenido sódico, que colabore en la prevención de enfermedades.

El programa consiste en la reducción paulatina del agregado de sal en los panificados, sumar más fibras en las elaboraciones, sustituir aquellos insumos que contengan grasas trans, buscar cocciones saludables y reducir el tamaño de las porciones en productos de alta densidad calórica.

 

Para sumarse a la iniciativa la panadería tendrá que contar con habilitación municipal, informar a sus clientes sobre la elaboración de sus productos y que sean «libres de bromato de potasio”.

El bromato de potasio es un compuesto químico utilizado para mejorar las harinas utilizadas en panadería ya que duplica su volúmen.

En la década del 90 fue prohibido en Europa y en gran parte del mundo, incluída Argentina, por ser un producto potencialmente cancerígeno.