Esta fue la intervención del Cuerpo de Guardavidas de la ciudad y los bomberos, el último sábado en los viejos piletones detrás del Ecocentro.

 

Según el informe policial, un bañista, identificado como Carlos Amaya, jugó una apuesta con conocidos a que se tiraba al mar en pleno temporal de viento y podía salir. Se lanzó a pesar de lo peligroso del lugar, incluso con carteles de advertencia.

La consecuencia fue que no le dieron las fuerzas, la marea comenzó a golpearlo contra las piedras, y debió ser rescatado.

Acudió un móvil de Bomberos y la ambulancia del Hospital, Sólo recibió contusiones leves por los golpes.