El secretario General del STIA de Chubut, Luis Núñez, expuso en ocasión del I Congreso Nacional de Ingeniería Pesquera, sobre la necesidad de dotar de mayor formación a los trabajadores de las plantas pesqueras, haciendo un pormenorizado detalle de la evolución de los últimos 25 años para que los obreros del pescado pudieran acceder a capacitaciones, mejorar su calificación de mano de obra, y que puedan también terminar sus estudios, ya que en muchos casos solo tenían primaria o secundaria incompleta.

“En 1995 tuve la posibilidad de ser elegido por los trabajadores, cargo en el que sigo hasta el día de hoy. Uno de los graves problemas que teníamos para organizarnos como trabajadores era la falta de formación”, reconoció el dirigente.

“Si bien la tarea no es tan riesgosa como la que se realiza en el mar, es una tarea que trae aparejado envejecimiento prematuro. Además, es un sector donde se producían muchos accidentes de trabajo. Todo esto lleva a que se termine la vida útil de los trabajadores antes que puedan jubilarse”, describió Núñez y de ahí la insistencia para que el Congreso nacional apruebe un régimen previsional anticipado para los obreros de las plantas de procesamiento.

El titular del STIA recordó que fue así “que fuimos capacitándonos todos, porque no teníamos formación, era una época muy difícil. Un año antes se había modificado toda la legislación laboral. Fue cuando aparecieron los contratos basura que lo único que lograban era flexibilizar las condiciones laborales en beneficio de los empresarios”, citó sobre las políticas laborales del peronismo en la década del ’90.

“La educación es fundamental”

“Los trabajadores estaban en estado de indefensión y sobre la base de eso nos dimos cuenta que la educación es fundamental. Esa herramienta de conocimiento para defender como corresponde nuestros derechos y exigir el cumplimiento de los mismos”, subrayó Luis Núñez.

“Fue una época donde pululaban las pseudocooperativas, que en realidad eran trabajadores en negro, no registrados. Esa era la realidad con la que nos encontrábamos. Y tuvimos dos grandes conflictos en esos años por la falta de recurso. Hubo medidas que se tomaron a nivel nacional durante los gobiernos de Carlos Menem y de De la Rúa”, rememoró el referente cegetista.

Proteger los recursos

“En este sector el gran actor que nosotros necesitamos como trabajadores para desarrollarnos laboralmente es el recurso pesquero. Merluza hubbsi, langostino y calamar que son las principales especies comerciales. Veíamos cómo disminuían las tallas de las especies y eso tenía que ver con la depredación y descontrol. El recurso se manejaba políticamente y no como corresponde teniendo en cuenta las cuestiones biológicas. Con altibajos desde que estoy al frente de nuestra organización, eso no ha variado”, lamentó Núñez sobre las políticas de administración y manejo de las pesquerías.

“El recurso ha tenido la capacidad para ir recuperándose, pero la depredación ha seguido. Mientras tanto los trabajadores de la actividad corren el riesgo de quedarse sin trabajo”, advirtió sobre las consecuencias de los inadecuados manejos de los recursos.

“Para un trabajador de la pesca, en estas regiones lejos de los grandes centros urbanos, es muy difícil encontrar empleo en otra actividad. Por eso, dependemos del recurso y la falta de políticas de manejo terminan perjudicando a los obreros”, razonó.

Terminar el secundario

Por otra parte, Núñez admitió que gran parte de los trabajadores de las plantas de procesamiento tienen sus estudios incompletos y de ahí que el STIA promueva convenios para que los empleados de sector puedan concluirlos. “En promedio tenían primaria, con suerte completa. Muchos con primaria incompleta. Y lo que tenían secundaria no la habían terminado”, graficó. “Teniendo en cuenta que había mucha gente que quería seguir estudiando, pero no lo podía hacer en las condiciones en que trabajaban. Es así que presentamos un proyecto a Provincia para crear un bachillerato nocturno para adultos con orientación en temas de pesca y empezó como prueba piloto, y después de mucho tiempo se implementó”, mencionó el dirigente gremial.

Langostino en bloque

Además, desde el STIA han podido participar de cursos de capacitación dictado por la UTN “formando a los trabajadores de los distintos sectores, desde manipulación de alimentos hasta seguridad preventiva. Y a través de la provincia y con financiamiento del Consejo Federal Pesquero se bajan cursos para mejorar la calificación de la mano de obra, en la formación del recurso humano para el proceso del langostino. Hoy es el recurso casi exclusivo que se procesa en Chubut, salvo algunas plantas de Comodoro Rivadavia que siguen procesando merluza hubbsi”, describió.

En tanto, Núñez lamentó que gran parte del langostino exportado sea sacado en bloque con escaso procesamiento. “Salen de nuestro país toneladas de langostino en bloque sin que los trabajadores argentinos puedan procesarlo”, cuestionó.