El proyecto será tratado en el Concejo Deliberante de Madryn. «El objetivo es evitar las previas y el consumo desmedido del alcohol». 

El concejal Christian Dames de Chubut Somos Todos hizo referencia a una problemática que, desde hace tiempo, buscan abordar desde el ámbito legislativo, y que tiene que ver con el esparcimiento nocturno de los jóvenes y, precisamente, de los menores de edad.

En este sentido, un proyecto que será tratado en la Comisión de Gobierno prevé autorizar el ingreso de chicos de 16 y 17 años a los boliches, lo cual actualmente está prohibido por la Ordenanza que regula la actividad de los locales nocturnos. De este modo, en caso de aprobarse, la propuesta establecería como límite el ingreso de adolescentes hasta las 2:30, al tiempo que se distinguiría a los mayores de los menores con pulseras y así evitar la venta de alcohol a los menores.

El Concejal aclaró que “son tres o cuatro líneas el proyecto; la primera, tratar de que los menores entren antes de las 2:30 de la madrugada, horario luego del cual no podrán ingresar, mientras que los mayores sí podrán seguir ingresando sin problemas” y agregó que “también, se buscará identificar a los mayores con una pulsera; en principio, se planteó identificar a los menores de ese modo, pero lo cierto es que el joven se puede sacar la pulsera y listo, engaña fácilmente al personal de la barra”.

También, “prevé solicitar el documento de identidad en aquellos casos en que el de la barra lo vea sospechoso y, también, el horario de cierre para los mayores”.

Con estas medidas, “desde el bloque pretendemos visibilizar la problemática, porque los menores van a estas famosas fiestas clandestinas o privadas que convocan entre ellos mismos a través de las redes sociales, y, a último momento se dice el lugar donde va a tener lugar”.

En esta línea, el que no tenga la pulsera colocada “no podrá comprar bebidas alcohólicas”, aclaró, aunque reconoció que “eso no implica que alguien (mayor) pueda comprar y darle, pero se trata de una responsabilidad del bolichero, que una inspección enganche a un menor consumiendo bebidas alcohólicas, pura y exclusivamente”.

Consultado sobre si los privados deberían hacerse cargo del costo de la impresión de pulseras, Dames subrayó que “ellos no tienen problema con eso; es más, prefieren tener a los menores dentro del boliche, ya que no va a ser un gran consumo el del menor, porque no es el que consume gran cantidad, por una cuestión de capacidad económica; además, con esto se regula la entrada del mayor, para que esté adentro del boliche, y ahí sí se podrían llegar a beneficiar (los bolicheros)”.