Desde la Cancillería enviarán al Congreso en los próximos días un proyecto de ley tendiente a fijar los nuevos límites de la plataforma continental y difundir en todos los colegios del país el nuevo mapa de la Argentina con la demarcación que aprobó la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

El canciller Felipe Solá deslizó esta idea la semana pasada en medio de un acto en el Palacio San Martín por el día de la Antártida donde remarcó que la nueva ley de demarcación del límite de la plataforma continental “tiene como objetivo fortalecer nuestra presencia soberana, nuestra actividad económica y fortalecer la memoria con hechos concretos, por los héroes de Malvinas de 1982 y por otros que también dieron la vida en la Antártida”.

Nuevos límites de la plataforma continental argentina

Nueva demarcción de límites

El proyecto del Gobierno va más allá de fijar por ley la nueva demarcación de límites que fijó en el 2016 la ONU, donde amplió el espacio terrestre submarino de la Argentina. La estrategia del Gobierno es instalar este tema en la agenda pública.

En este sentido, el canciller Solá ya mantuvo varias reuniones con Filmus; el ministro de Cultura, Tristán Bauer y el ministro de Educación Nicolás Trotta para acordar la difusión en todos los colegios de la Argentina del nuevo mapa de límites y concientizar a la ciudadanía sobre la relevancia de la ampliación de la plataforma submarina.

1.633 kilómetros cuadrados más

Jurídicamente, la plataforma continental comienza donde termina el lecho y el subsuelo del mar territorial, que en la Argentina, llega a las 12 millas marinas, medidas desde las líneas de base. Más allá de ese punto, todo Estado ribereño tiene reconocida una plataforma continental de, por lo menos, hasta las 200 millas marinas, medidas desde las líneas de base.

Sin embargo los Estados que puedan demostrar que la prolongación natural de su territorio se extiende más allá de esa distancia, se hallan facultados para establecer el límite exterior de su plataforma continental en lo que técnicamente se denomina “borde exterior del margen continental”.

La Comisión de Límites de la Plataforma Continental de la ONU avaló en el 2016 el pedido de Argentina, y confirmó que la plataforma continental del país ahora tiene 1.633 kilómetros cuadrados más.

Pero desde allí, no se estableció por ley este aval de la ONU y su ratificación de la nueva demarcación limítrofe de la Argentina.

Ahora, el Gobierno cree que la demarcación del límite exterior de la plataforma continental constituye “un verdadero ejemplo de una política de Estado reforzada por todos los gobiernos argentinos” a partir de la creación de la Comisión Nacional de Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA). Filmus actualmente preside este organismo que lidera el tema y forma parte de esta Comisión creada con el mandato de elaborar la presentación final del límite exterior de la plataforma continental argentina.

De esta manera, la ley que impulsa el gobierno de Alberto Fernández dará por finalizado el análisis de todos los puntos del límite exterior de la plataforma continental argentina a excepción de aquellas zonas sujetas a una disputa de soberanía con el Reino Unido, así como el sector que está regido por el Tratado Antártico.

“La Argentina ha demarcado el límite exterior de su plataforma continental cumpliendo con las disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y ahora eso reviste una importancia fundamental por razones políticas y económicas”, dijo Filmus.

En adelante, la Argentina podrá hacer uso y explotación del suelo continental submarino ampliado aunque no de las aguas superiores.

De todas maneras, el Gobierno quiere establecer por ley la publicación de las coordenadas de la plataforma continental argentina ya que cree que ello “incrementará la seguridad jurídica para el otorgamiento de concesiones que tengan como finalidad la exploración y explotación de hidrocarburos, minerales y especies sedentarias para todo el pueblo argentino y las generaciones futuras”, según detalló un informe reservado de la Cancillería.

Fuente: Martín Dinatale – Infobae