El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, dijo sentirse orgulloso por la forma que reaccionaron los argentinos a la cuarentena total dispuesta por el presidente Alberto Fernández aunque reconoció que en algunos barrios pobres es muy difícil pedirles a las familias que se queden dentro de sus casas porque viven hacinadas, en situación de fragilidad.

El funcionario confirmó que la salida de la cuarentena será gradual. “Uno no puede salir de un día para el otro como si nada hubiese pasado y tampoco podemos tener paralizada a una sociedad en términos absolutos, así que cuando salgamos lo haremos gradualmente”, aseguró.

En ese proceso, habrá cuidados especiales para los adultos mayores, las víctimas predilectas del virus chino. De hecho, ya hay funcionarios del Ministerio de Salud trabajando en un esquema para habilitar a partir del 13 de abril el funcionamiento de ciertos sectores donde se desempeñan personas más jóvenes. “Mi obsesión ahora es ver cómo proteger a los grupos de riesgo”, resaltó.

De acuerdo a los últimos datos oficiales, en la Argentina se registraron 966 casos positivos de COVID-19, de los cuales 26 fallecieron. El 50,6% de esos casos son importados. El resto del universo se divide entre los contactos estrechos y la circulación local del virus.

Del total de casos (966), el 42,5% son mujeres y el 57,5% son hombres. El total de altas es de 240 -228 transitorias y 12 definitivas-. El número de casos descartados (por laboratorio y por criterio clínico/epidemiológico) hasta ayer fue de 3877.

Las principales franjas etarias afectadas de los casos registrados corresponden a personas de entre 20 y 59 años, siendo la edad promedio de 44 años.

Esta mañana, las autoridades anunciaron un cambio en la definición de caso sospechoso. En la práctica, esto significa que se realizarán tests a más personas con síntomas vinculados al COVID-19.