RIVAROLA

Esto se constituye como una muestra atroz de la violencia simbólica e institucional a la cuál se enfrentan todas las mujeres, que en un acto de admirable valentía y fortaleza no solo deciden denunciar, sino también enfrentar a todo un sistema, claramente machista y patriarcal

A cinco años de la primera marcha Ni Una Menos y ocurriendo un femicidio cada treinta horas en nuestro país, hacemos un llamado urgente a una profunda y estructural revisión de las instituciones, solicitando formación en Derechos Humanos y Perspectiva de Género.

Así mismo, expresamos nuestro apoyo y reconocimiento al padecimiento de la víctima; allí donde las instituciones que debieran protegerla fallan, el reconocimiento y el lazo social son sanadores. Allí donde las instituciones fallan, es desgarrada la confianza y seguridad de la sociedad en el Estado.

Instamos a que el Cuerpo Judicial, el Ministerio de la Defensa y las autoridades del Gobierno Provincial se expidan y tomen las medidas correspondientes para con el fiscal interviniente, como para que no ocurra nuevamente esta desagradable, precaria y misógina respuesta, carente de sentido crítico, y abolicionista de los derechos que deben ser resguardados.

Cómo profesionales de la Salud Mental, abogamos y reivindicamos la defensa de los Derechos Humanos, reforzando esta convicción en nuestra práctica cotidiana.