Es una de las tantas especies exóticas introducidas en Argentina para la práctica de la caza, hace más de 100 años, y que se ha distribuido a todo el país.

Impactan directamente en las especies autoctóctonas, compitiendo por el hábitat y los alimentos.

El guardaparque Victor Fratto, ex Subsecretario de Áreas Protegidas de la provincia, advirtió por LA17 que el jábalí ya está en Península Valdés, y podría atacar las nidadas de pingüinos.

Otras especies introducidas en Argentina fueron el ciervo colorado y la liebre, aunque su población está contenida debido a la habilitación de las temporadas de caza.