Fotografía tomada por Mariano Galván y el español Alberto Zerain antes de iniciar la aventura final.
Fotografía tomada por Mariano Galván y el español Alberto Zerain antes de iniciar la aventura final.

En los primeros días de julio se conocía la noticia del fin de la búsqueda del escalador trelewense Mariano Galván y su compañero español Alberto Zerain. Estaban desaparecidos desde los últimos días de junio cuando intentaban ascender por la arista Mazeno del Monte Nagna Parbat, en Pakistán. 

El 24 de junio Galván junto a otro andinista, Alberto Zerain, intentaron atacar la cima del Nanga Parbat, de 8125 metros de altura, desde su campo base a 6000 metros.

El cambio de las condiciones climáticas hicieron que se perdiera todo contacto con los campamentos. El mal clima persistente impidió en los días posteriores que los equipos de rescate pudieran ascender para tratar de localizarlos. Tampoco pudieron volar los helicópteros.

Finalmente se daba por confirmada la muerte al observar en uno de los vuelos que el último lugar donde se habían reportado estaba tapado de nieve luego de una avalancha.

La madre de Mariano tenía esperanzas en que su hijo continuara con vida. Se organizaron campañas de recolección de fondos para nuevos rastrillajes buscando indicios de los deportistas. A mediados de julio daban por finalizada la búsqueda. 

A fines de agosto hubo un último intento de parte de otros escaladores pero sin resultados.

Galván hizo cumbre en el Everest, Lhotse, Gasherbrum I, Gasherbrum II, Broad Peak, Dhaulagiri y Manaslu, e intentó las cimas del Cho Oyu y K2, siempre sin oxígeno suplementario, mayormente solo y en estilo alpino. Además se ha dedicado al paracaidismo, kayakismo, parapentismo, buceo libre y deportivo, triatlón, pedestrismo, esquí y atletismo.

El 9 de junio en su Facebook, Mariano había comentado a sus contactos de esta nueva aventura donde aclaraba que El Nanga Parbat es una montaña que hay que respetar y ver que se puede hacer en ella de acuerdo a las condiciones que presente.”

“Nuevamente me preparo para mi siguiente desafío. Lo que si les queria comentar, que no es mi estilo hacer grandes publicidades acerca de lo que puedo llegar a hacer o no, así como tampoco me interesa ser el primer argentino es escalar tal o cual pico, ese no es lo que me mueve ni mucho menos. El Nanga Parbat es una montaña que hay que respetar y ver que se puede hacer en ella de acuerdo a las condiciones que presente. Lo mejor es estudiarla por todos los flancos y ver cual es la mejor estrategia para subir. Por lo que las opciones van desde la ruta normal, hasta la Arista mazeno, pasando por otras cosas en el medio.
Nuevamente encaro este proyecto como lo vengo haciendo hace ya seis años, con la ayuda de familiares, amigos, conocidos y el 100 % financiado por mi bolsillo. Sin la ayuda de gobiernos, ni secretarias de deportes, empresas, etc que me brinden apoyo económico. Quizas algun dia apoyen a los DEPORTISTAS que escalamos montañas, mientras tanto… no voy a esperar sentado.”