El hundimiento del pesquero Repunte el sábado 17 de junio antes de ingresar al Golfo Nuevo sorprendió a todos.

Las primeras informaciones partieron desde la radio y a partir de los rumores entre los marineros ya que Prefectura no daba ninguna información oficial.

Con el paso de las horas se informó que comenzaba un operativo de búsqueda y rescate aunque nadie arriesgaba sobre la suerte de los tripulantes.

Luego se supo que el buque María Liliana había acudido ante la emergencia declarada del capitán y pudieron salvar a dos marineros y recuperar un cuerpo.

El buque fue hallado a principios de julio a 56 metros de profundidad.

Desde los familiares de los tripulantes comenzaron a surgió expresiones sobre el mal estado de la embarcación. 

Desde Prefectura desmintieron esas consideraciones diciendo que tenía todos los permisos y habilitaciones correspondientes.

Los familiares, tanto en Mar del Plata como en Puerto Madryn, continuaron con marchas públicas pidiendo adhesión a su causa.

A cuatro meses del naufragio en la boca del Golfo Nuevo daban por finalizadas las tareas de búsqueda de los 7 tripulantes desaparecidos, entre ellos el vecino de Sierra Grande y residente madrynense José Omar Arias.

La novedad fue comunicada por la hermana del capitán del buque Gabriela Sánchez a medios marplatenses. No obstante ellos mismos continuaron con rastrillajes por tierra en la zona de Punta Ninfas.

Por otra parte los familiares de los marineros pedían la formación de una comisión investigadora independiente que determine qué fue lo que sucedió el 17 de junio con el Repunte.

A partir de la reunión mantenida con el secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco, surgió la posibilidad de instaurarse por ley una Junta de accidentes similar a la que existe para el sector aeronáutico.

A partir de la finalización de la búsqueda los familiares deberían esperar seis meses para tramitar los certificados de presunción de fallecimiento, que les permita tramitar las indemnizaciones y pensiones correspondientes.

Terminó 2017 y los familiares de José Omar Arias además de los restantes tripulantes desaparecidos, continúan con su lucha por saber que pasó y para que no haya más hundimientos.