Es lo que solicitan los padres desde que detectaron el casco del buque hundido a comienzos de julio de 2018.

El Rigel está hundido a aproximadamente 180 kilómetros mar adentro desde Punta Tombo y a 93 metros de profundidad.

Hugo Amadeo es padre de uno de los tripulantes y habló con LA17 sobre la resolución del Juez Gustavo Lleral.

El magistrado ordena al Gobierno Nacional que arbitre los medios necesarios para bajar hasta el casco y se realicen pericias que puedan determinar responsabilidades respecto a las condiciones del buque.

Además que confirmen o desestimen si los cuerpos están allí y que sean rescatados si existen posibilidades.