Un grupo no determinado de personas auto-reconocidas como mapuches, ingresaron y ocuparon una porción de tierras cercano al Arroyo La Cascada, dentro del Parque Nacional Los Alerces, en la cordillera de Chubut.

Los hechos ocurrieron en las últimas horas del pasado miércoles 22, y desde allí enviaron una proclama a través de las redes sociales en la que anuncian el establecimiento de la «Pu Lof Pailako Futalaufken Mew», junto a una serie de reivindicaciones territoriales basadas en el reclamo de derechos ancestrales.

También expresaron su rechazo al Estado y descargaron duras acusaciones contra la administración de Parques Nacionales a la que responsabilizan por el desalojo de familias pobladores preexistentes a la creación de esa reserva natural (1937).

Un reducido grupo de periodistas de Esquel (entre ellos el autor de estas líneas) accedió hasta el sitio y logró tomar contacto con miembros de esa comunidad.

Previo a una serie de condiciones, entre ellas prohibición de fotografiar, filmar o grabar a ninguno de sus integrantes, un «weichafe» respondió a las preguntas.

De pie, cubierto por un pequeño poncho y sosteniendo una lanza en su mano izquierda, el referente de la comunidad se plantó firme, aunque con aspecto sereno, y en todo momento insistió en que mientras se le respetara, los periodistas recibirían el mismo respeto.

En un resumen de sus dichos puede destacarse que no reconocen al Estado Argentino ni la autoridad de Parques Nacionales.

Ya tomaron contacto con algunos pobladores vecinos con quienes, aseguraron, no mantendrán conflictos. Por el contrario, aseguran que «podemos compartir el uso responsable de estas tierras con ellos» y que no piensan en alambrar el lugar».

Tampoco interferirán con la afluencia del turismo al Parque Nacional (en una de las mejores temporadas que se registran de ssd de hace varios años).

Debe aclararse en este punto que el sitio reivindicado por la comunidad se encuentra apartado de los sectores o rutas y caminos frecuentados por los visitantes, con la sola excepción de un trazado de la famosa Huella Andina.

Consultado si los senderistas podrían transitar por allí, el weichafe aseguró que no tendrían impedimento, con la única condición de «que cuiden la tierra».

En el plano político, manifestaron que pese a su posición respecto del Estado, aceptarían sentarse una mesa de diálogo con representantes del INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indigenas), siempre y cuando sean convocadas a participar todas las comunidades en conflicto de la región.

En este sentido, en la noche de este jueves al menos tres altos funcionarios del organismo que dirige la rionegrina Magdalena Odarda, se encontraban arribando a Esquel para tomar contacto con la comunidad.

Por su parte, las autoridades nacionales de Parques Nacionales aguardaban con expectativas esta intervención para arribar a un acuerdo, aunque siguiendo las. normativas presentaron una denuncia ante la Justicia Federal.

Del mismo modo, fuentes del juzgado federal de Esquel, a cargo de Guido Otranto y en el Escuadron 36 de Gendarmeria Nacional, indicaron que también se aguardaba el avance de estas gestiones.