La planta desalinizadora, que estuvo en uso hasta diciembre de 2016 y por más de 20 años, será quién provea nuevamente de agua potable al pueblo.

A raíz de la rotura de la planta nueva, personal de la cooperativa de servicios, buscan refuncionalizar la vieja, después de tres años de desuso.

Lo confirmó el presidente interino de la cooperativa, Alejandro Ferro.

 

Ferro confirmó que ya están los trámites en marcha para la compra de los repuestos para la desalinizadora averiada.

Explicó además el atentado anónimo a la red de agua potable del fin de semana.