El yaguareté es el más vulnerable. La ballena franca austral ya no está en peligro.

La presentación se realizó en el Ecocentro en la tarde del miércoles con la presencia del Lic. Diego Moreno, Secretario de Política Ambiental de la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.

También el Dr. Javier Pereira, presidente de la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM) y la Dra. Anahí Formoso, investigadora independiente y organizadora delas XXII Jornadas Argentinas de Mastozoología, que se desarrollan en Puerto Madryn.

En conferencia de prensa, el Dr. Javier Pereira, se refirió a la Categorización 2019 del Estado de Conservación de los Mamíferos de la Argentina.

Alrededor del 25 por ciento de los mamíferos de Argentina, están amenazados señaló.

 

El puma es un mamífero que , al contrario de lo que se piensa, no está en peligro según el Dr. Javier Pereira. Por el contrario, se está expandiendo.

Un caso particular es el aguará guazú, un mamífero tipo zorro de patas largas y que se creía extinto, en el Norte. Es una especie vulnerable aunque no está en peligro.

 

En comparación con la primera lista roja de mamíferos, realizada en 2012, el nivel de amenaza aumentó un 4 %.

El estudio, que demandó más de dos años de trabajo, ofrece información detallada y actualizada sobre rasgos eto-ecológicos, taxonomía, distribución y amenazas de las 395 especies de presencia confirmada en Argentina.

El proceso de categorización arroja que de las especies de mamíferos tres están extintas, dos extintas a nivel regional, 98 están amenazadas y 40 están cercanas a la amenaza.

Las especies extintas consideradas en este proceso son el zorro-lobo de Malvinas, el zorro-lobo continental y la rata acuática grande.

Por su parte, las consideradas regionalmente extintas son el lobo gargantilla y el colicorto de una raya.

En peligro critico se encuentran siete especies: el yaguareté, el mono rojo aullador, la rata vizcacha de Los Chalchaleros, la rata vizcacha dorada, el tuco-tuco de Roig, el tuco-tuco de d’Orbigny y la Rata nutria del Atuel.

Hay otras 26 en peligro de extinción: el venado de las pampas, el huemul, la ballena azul, el pecarí, el murciélago común de orejas largas y el tatú carreta.

La pérdida y degradación del hábitat es considerada la amenaza más frecuente y señalada para más del 75 % de las especies de mamíferos nativos, en tanto que otras situaciones también suponen un riesgo según el grupo de especies.

La caza ilegal es una amenaza relevante para la totalidad de los primates, el 93 % de los ungulados, el 87 % de los xenartros y el 80 % de los carnívoros terrestres.

Los atropellamientos en rutas es un riesgo para el 89 % de los carnívoros terrestres, el 67 % de los ungulados, el 60 % de los primates y el 25 % de los marsupiales.

Las principales amenazas indicadas para los cetáceos fueron contaminación (afecta al 86 % de las especies), la captura (65 %) y la reducción de presas (51 %).

Las enfermedades fueron identificadas como amenazas importantes para ungulados, primates y carnívoros terrestres.

Finalmente, la presencia de especies exóticas invasoras resulta de importancia principalmente para los ungulados, y en menor medida para los carnívoros terrestres.