El presidente de la Administración Portuaria de Puerto Madryn (APPM), Osvaldo Sala, explicó el impacto del COVID-19 para el comercio exterior y la reducción en las exportaciones.

Osvaldo Sala expresó como vienen trabajando en el puerto: “Se está desarrollando todo con normalidad, un solo buque está haciendo carga de aluminio para el comercio exterior que es una actividad esencial, fue legislada por el Gobierno Nacional para aquellos procesos industriales continuos que no pueden suspenderse durante todo el año. El personal de la administración portuaria el mínimo obligatoriamente no más y con los cuidados correspondientes.

En cuanto a la reducción en las exportaciones del comercio exterior y el párate de las obras que venían realizando, el dirigente sostuvo: “Se ha reducido significativamente el volumen de exportación y lo atribuyo al problema de puertos que es grandísimo, la sociedad no consume y entonces los compradores internacional han suspendido o prorrogado las compras por este momento. Nosotros en el puerto además, suspendimos la totalidad de las obras que veníamos efectuando por pedido de la Aduana, no hay un solo obrero de la construcción adentro del puerto, ni de mantenimiento, ni de forestación que no sea para las actividades que dije al comienzo”.

Por otra parte, Sala habló de la baja que tendrán en cuanto a la operatoria portuaria y sobre ello dijo: “el Muelle “Luis Piedrabuena” está cerrado totalmente, solo puede ingresar la gente de prefectura y migraciones, que tienen oficinas permanentes ahí. En estos momentos deberíamos tener un buque en el sitio 1 o 3 y hace varios días que no hay ni en el sitio, ni en rada y entra uno, aunque no está confirmado, dentro de una semana. Se ha reducido la operatoria portuaria entre un 30% y máximo un 40% sin lugar a dudas, en cuanto a los cruceros una temporada que prometía ser record, terminamos por debajo del movimiento que hubo el año pasado”.

Sobre cómo afectará a todos los sectores esta pandemia, el interventor fue claro y argumentó: “Nosotros trabajamos con periodos de dos años, yo creo que se van a empezar a dar de baja, va a haber una resistencia de la gente a subir a los cruceros, porque esto no va a tener un final definitivo para los próximos 6 o 7 meses. Va a haber grandes cambios, el turismo va a sufrir un impacto muy fuerte por todas las otras actividades, más allá del viaje del crucero, de ahí para abajo hay infinidad de gremios y actividades que la sociedad a veces desconoce. Va a haber un impacto económico residual más que importante y a nosotros nos obliga a parar infinidad de planes que teníamos y no sé si vamos a tener que reducir otro tipo de gastos cuando podamos reunirnos y mirando las cuentas como cierran”.