El Estado situado al norte de Bélgica y al oeste de Alemania dejará de llamarse de forma genérica Holanda, nombre, en realidad, de una de sus regiones, y desde la semana que viene empresas, embajadas, ministerios y universidades solo podrán referirse a la tierra de los tulipanes como Países Bajos.

Holanda no es el nombre oficial del país entero sino de dos de las 12 provincias que tiene Países Bajos: Holanda del Norte, que incluye Ámsterdam y Haarlem; y Holanda del Sur, donde están La Haya, Róterdam y Leiden, entre otras.

Sucede que hace 25 años la industria turística decidió promover el país como «Holanda», pero, añade un portavoz de Exteriores, lo que se busca es presentar el comercio, la ciencia y la política de todo el país, por lo que «queda un poco extraño que se promocione solo una pequeña parte de los Países Bajos en el extranjero, es decir, solo Holanda».

Este cambio también tiene detrás toda una renovación de estrategia turística para poner fin al turismo masivo, barato y aéreo que acude, en especial, a Ámsterdam, lo que tiene asfixiadas a las autoridades y residentes, que llevan los últimos años exigiendo apostar por un turismo sostenible y respetuoso con la ciudad.