Fue una embarcación que pudo haber salvado a la tripulación de Ernest Shackleton, cuando quedaron atrapados en los hielos antárticos, en 1915.

El propio Shackleton contrató la embarcación en Punta Arenas para rescatarlos, aunque no estaba preparada para los bravos mares del sur, y un problema de motor, le robó su papel histórico.

Por cuestiones del destino y la Historia, la Emma terminó sus días en Puerto Madryn, el 20 de enero de 1947, y hoy es uno de los parques submarinos frecuentados por los buzos deportivos, además de arqueólogos marinos.

¿Cómo está hoy la Goleta Emma?