Llevar tapabocas en lugares públicos es una recomendación de gran importancia, para reducir las posibilidades de que una persona con coronavirus esparza el patógeno y se incrementen los contagios. Con todo, hay personas que por diversas razones se niegan a usar esas protecciones, algunas con argumentos y otras por capricho, frivolidad o pose política.

Pero como descubrió un empleado de una tienda en Kentucky, EE.UU., algunas personas simplemente no han entendido nada y pareciera que viven en un frasco de dulce de leche.

Por supuesto, le preguntaron a la señora por qué había hecho un agujero en su tapaboca, y respondió:

“Bueno, como tenemos que usarla y eso hace que respirar sea difícil, esto (el agujero) hace que respirar sea mucho más fácil”.

“Hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Sobre el universo, tengo dudas” (Albert Einstein)