Sobre la base de información oficial nacional, se conocen las exportaciones por puertos chubutenses correspondientes al año 2016.

El total de lo exportado desde Chubut ascendió a u$s 1.925.816.386. De ellos u$s 585.316.475 correspondieron a las exportaciones de petróleo desde Comodoro Rivadavia. El resto de las exportaciones, unos u$s 1.340.000, se estima que en un 95% fue embarcado por el puerto de Madryn con el aluminio como principal producto. Existe un bajo porcentaje de las exportaciones que habría salido por vía aérea, por tierra o por otros puertos del país.

Año 2016 exportaciones de Chubut
Producto

Valor exportación

Dólares

 

del total

Metales comunes y sus manufacturas 591.466.751 29,43%
Petróleo crudo 585.316.475 33,29%
Pescados y mariscos sin elaborar 536.461.106 26,70%
Lanas elaboradas 105.234.012 5,24%
Lanas sucias 51.641.524 2,57%
Pescados y mariscos elaborados 36.755.186 1,83%
Textiles y confecciones 4.202.949 0,21%
Otros productos 14.738.383 0,73%

Total exportaciones Chubut en Dólares                              1.925.816.386                                  100,00%

Con respecto a la participación de los productos en el total de las exportaciones, tres rubros, el aluminio; Petróleo crudo y Pescados y mariscos sin elaborar, con u$s 1.713.244.332 representaron el 89,42% del total de lo exportado.

Lamentablemente la exportación de Pescados y mariscos elaborados, que son lo que mayor mano de obra local ocupan, con u$s 36.755.186, solo ocuparon el 1.83% del valor total de los exportado. Esta cifra concreta, es una clara demostración de la inexistencia de Políticas de Estado que sobre a base de la explotación de nuestros recursos naturales, genere mano de obra en el país y en la región de la cual se los extrae.

Sin embargo la exportación de pescados y mariscos sin elaborar, con u$s 536.461.106, representó el 26,70%. Ello representa una clara demostración de cómo estamos exportando productos sin valor agregado, los que en terceros países, originan trabajo que pierden los obreros y las empresas argentinas.

Lo señalado viene sucediendo, mientras en el sector empresario de la pesca se registran buenas rentabilidades. Paralelamente, existe un llamativo silencio de quienes deberían defender las fuentes de trabajo en el sector.