Es por el crecimiento de la Laguna La Picasa, en el límite interprovincial, que con las constantes lluvias, su cota máxima alcanzó los 104 metros sobre el nivel del mar y temen que rebalse. De suceder varias poblaciones se verían afectadas directamente.

La Laguna la Picasa actualmente alcanza los 300 km2; como ejemplo basta decir que en su superficie entrarían tres ciudades y media como Rosario y el Gran Rosario.

 

En declaraciones al Diario La Capital, de Rosario, el ex presidente del Comité de Cuenca Laguna La Picasa, Roberto Ravera Ruffa trazó un panorama desalentador: “si el clima sigue mal como hasta ahora y las autoridades aletargadas, es altamente probable que La Picasa reviente en 30 a 45 días y unos cuantos pueblos queden bajo varios metros de agua. Cristophersen, San Gregorio, Iriarte, La Elvira, Alberdi, Vedia, Teodelina y Junín, e incalculables cientos de miles de has quedaran inutilizadas no sabemos por cuanto tiempo. Si ocurre, hasta los necios se enteraran que el agua la única ley que respeta es la de la gravedad”.

Por la crecida de la laguna, la RN 7, que une Buenos Aires con Mendoza se cortó ya que quedó bajo 40 centímetros de agua.

La Picasa se alimenta de una cuenca que aporta desde el sur de Córdoba y sur de Santa Fe y se junta con espejos de agua del Noroeste bonaerense. Por una cuestión de diferencia de altura respecto al nivel del mar, se teme que rebalse buscando desaguar por pendiente natural en la cuenca del Río Salado, que pasa por Junín.

 

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