

Luciano Vietto confirmó que no seguirá en Racing la próxima temporada y desmintió versiones que lo ubicaban en una negociación avanzada para renovar. El delantero sostuvo que no existió un ofrecimiento concreto del club y que la noticia le llegó sin margen para procesarla. En su testimonio, también vinculó su escasa participación con diferencias futbolísticas con Gustavo Costas.
Vietto apuntó directo a los rumores que circularon sobre condiciones económicas y modalidades de contrato. “Se estuvo diciendo que no acepte una rebaja salarial o que no estaba dispuesto a firmar un contrato por productividad, pero esa no es la realidad. No hubo ni una oferta. Me avisaron de un momento para otro. Estaba en el club que quería estar, que es mi casa, y cuesta un poco procesarlo”, expresó. Con esa frase, buscó correr el foco de cualquier discusión salarial y ubicó el punto central en la ausencia de una propuesta.
El atacante reconoció que la conducción de Racing puede tomar decisiones sin consultar a los futbolistas, pero remarcó el impacto personal del cierre. Dijo que “la dirigencia está en su derecho” de no proponerle continuidad y evitó instalar una pelea institucional. Aun así, dejó en claro que imaginaba otro final y que su deseo incluía un cierre de carrera dentro del club.


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En el tramo más sensible de sus declaraciones, Vietto habló de su vínculo con el entrenador y lo planteó como un problema de estilos. “No fue fácil para mí. En lo futbolístico, somos polos opuestos y no me ayudó mucho a la hora de entrar a la cancha”, afirmó. En esa idea resumió una convivencia deportiva incómoda, con la sensación de que su forma de jugar no se acomodó al plan del cuerpo técnico.
Esa distancia se reflejó, según él, en los minutos que sumó en el cierre del torneo. Vietto se refirió a su ausencia en los últimos partidos del Clausura y discutió la explicación ligada a su estado físico. “Tras el 1-1 en la Bombonera ya estaba disponible (fecha 4). Cuando no entré fue por el entrenador, no porque estoy todo roto y no puedo jugar ni diez minutos”, lanzó, con una crítica directa al criterio de Costas para utilizarlo.
En relación con las lesiones, el delantero aportó contexto y buscó desarmar la idea de un problema permanente. Recordó que se perdió 16 partidos en el año por molestias, entre ellas un desgarro en el sóleo y una lumbalgia que demandó 40 días de tratamiento. “Llevo 15 años jugando al fútbol. Solamente me pasó dos veces este problema. Lamentablemente, me pasó ahora. Se tardó en tener la autorización de Conmebol para hacerme un bloqueo. Fue jodido salir de esa lesión. Pero desde el momento que salí, para mí fue un tema olvidado y estuve a disposición”, aseguró.
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Más adelante, Vietto intentó ordenar su postura para que no se leyera como un ataque personal al entrenador. “Me costó más que a otros compañeros. Por eso participé poco. No lo estoy culpando a Gustavo (Costas), solo explico cómo me sentí como jugador desde lo futbolístico”, dijo. En ese punto, sostuvo que reconoce el recorrido del DT en el club, aunque insistió con su incomodidad en la adaptación.
El delantero completó esa idea con una definición que buscó equilibrar su crítica. “Es un técnico que a Racing le dio mucho pero a mí, por mis formas de jugar, no me ha ayudado mucho para entrar a su manera. Pero siempre fue una relación con respeto, le deseo lo mejor”, afirmó. Con esa frase, marcó una distancia profesional y dejó abierta una despedida sin ruptura total.
Vietto regresó a Racing a mediados de 2024 y transitó un ciclo con altibajos, entre lesiones, titularidades y apariciones desde el banco. En esa etapa levantó dos títulos internacionales: Copa Sudamericana 2024 y Recopa 2025. Según los números difundidos, jugó 39 partidos, con 22 presencias desde el arranque y ocho goles en total.
En el Torneo Clausura, la participación se achicó a ocho partidos, con cuatro como titular, y su último gol llegó de penal en el triunfo ante Aldosivi como local. En sus dos ciclos en Racing, Vietto acumuló 112 partidos, 26 goles y ocho asistencias. Con su salida, se cierra una etapa que él mismo quería estirar hasta el retiro, pero que termina marcada por la falta de una oferta y por una convivencia futbolística que, según dijo, no le resultó sencilla.














