
Un museo patagónico a cielo abierto fue distinguido entre los más innovadores del mundo
Actualidad28/12/2025
REDACCIÓN
El arte contemporáneo argentino sumó un reconocimiento de peso en el escenario global. Barda del Desierto, un museo a cielo abierto ubicado en la estepa rionegrina, fue distinguido con el Premio a la Práctica Museística Destacada 2025, otorgado por el Comité Internacional de Museos de Arte Moderno (CIMAM).
El anuncio se realizó a fines de noviembre durante la 57ª Conferencia Anual de CIMAM en Turín, Italia. El jurado evaluó 48 proyectos de distintos países y destacó al museo patagónico por su enfoque territorial, comunitario y sustentable, capaz de dialogar con debates actuales del mundo museístico.
El ecomuseo se emplaza en más de setenta hectáreas al suroeste del lago Pellegrini, entre Contraalmirante Cordero y Cinco Saltos. No hay edificios ni vitrinas: el paisaje funciona como soporte, sala y relato, y las obras se recorren mediante caminatas guiadas y herramientas digitales.


Barda del Desierto propone una museología expandida. “El museo no representa el territorio: lo despliega”, sostienen desde el proyecto, que invita a repensar el rol de estas instituciones fuera de los grandes centros urbanos y culturales.
Las obras fueron concebidas específicamente para ese entorno patagónico. Cada intervención dialoga con la geografía, la historia local y la experiencia corporal del visitante, con una huella física mínima sobre el ambiente natural.

CIMAM valoró especialmente la capacidad del museo para generar impacto local sin perder proyección internacional. Junto al proyecto rionegrino también fueron premiadas instituciones de Noruega y Palestina, que comparten la búsqueda de modelos alternativos de gestión cultural.
La directora del museo, María Eugenia Cordero, celebró la distinción y remarcó que el reconocimiento confirma que un proyecto nacido en la periferia puede dialogar de igual a igual con museos de gran escala. La decisión del jurado fue unánime.
Más allá del premio, el logro expone uno de los puntos sensibles del ecomuseo. Barda del Desierto no cuenta con financiamiento estatal ni privado sostenido, lo que abre interrogantes sobre su continuidad y crecimiento a mediano plazo.
Mientras tanto, el equipo profundiza el trabajo con escuelas y comunidades de la región. El objetivo es fortalecer un vínculo identitario con la estepa y construir sentido desde lo colectivo, más allá del circuito artístico tradicional.
En ese cruce entre arte contemporáneo, paisaje y sociedad, Barda del Desierto ofrece una respuesta posible a una pregunta que atraviesa al mundo cultural: cómo pensar el lugar que habitamos desde nuevas formas de museo.














