

Una jornada de pesca en el Limay Medio dejó una escena poco frecuente. Un grupo de pescadores capturó una trucha marrón de dimensiones extraordinarias y la devolvió a su hábitat, en un tramo comprendido entre Pichi Picún Leufú y Ramos Mexía.


El protagonista fue Javier Fernández, quien salió a pescar de manera particular junto a un amigo, sin guía y lejos de los accesos más concurridos. La idea fue flotar sectores con menor presión de pesca, aun con un viento intenso que complicó la navegación y frenó la balsa.
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La mayoría de las capturas se dio con pesca con mosca, aunque el ejemplar más impactante salió con spinning ultraliviano. “El spinning a veces no está tan bien visto, pero es una excelente alternativa en días de viento fuerte”, explicó Fernández, al describir una pelea intensa con equipos livianos y señuelos pequeños.
Las medidas del pez sorprendieron incluso a pescadores experimentados. La trucha midió 88 centímetros de largo y 57 de circunferencia, lo que arrojó un peso estimado cercano a los 10 kilos, muy por encima del promedio habitual del río.
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Fernández destacó el cuidado durante la maniobra final. “Pudimos devolverlo bien, se fue super sano”, contó, al remarcar la importancia de la pesca con devolución y el buen estado del ejemplar.
La captura volvió a poner al Limay Medio en el centro de la escena. El río atraviesa un momento notable en cantidad y tamaño de peces, y sigue regalando postales únicas para la pesca deportiva patagónica.















