

En uno de los campamentos del Rally Dakar, en pleno desierto de Arabia Saudita, dos hermanos franceses trabajan junto a un Renault 18 Break que remite a los orígenes de la competencia más exigente del rally raid.
Thierry y Laurent Campos forman parte de la categoría Classic, reservada para vehículos históricos, y recorren cada etapa sin equipo técnico, sin asistencia mecánica y durmiendo en carpa junto a su auto.
Según relataron a medios especializados, ambos se encargan personalmente de la mecánica, el mantenimiento y la logística, trasladando en el vehículo herramientas, repuestos y elementos básicos para la competencia.


La elección del Renault 18 Break no es casual. Los hermanos explicaron que el modelo está ligado a sus recuerdos de infancia, cuando acompañaban a su padre a ver el antiguo París-Dakar en Francia.
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Ese vínculo familiar se complementa con la herencia deportiva de los hermanos Marreau, históricos protagonistas del Dakar con vehículos Renault en las primeras ediciones, cuyo legado inspiró este proyecto.
El armado del auto comenzó tiempo atrás y se realizó de manera artesanal. Conserva elementos originales del modelo, adaptados a las exigencias reglamentarias de seguridad, como la jaula antivuelco y las butacas especiales.

Desde la organización del Dakar destacaron que este tipo de participaciones representan el espíritu amateur que marcó el nacimiento de la carrera, cuando la mayoría de los competidores eran también sus propios mecánicos.
Los propios protagonistas señalaron que el objetivo no es el resultado deportivo, sino completar el recorrido y demostrar que es posible competir con un presupuesto reducido y sin estructura profesional.
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En declaraciones difundidas por la organización, Thierry Campos explicó que el vehículo llegó prácticamente sin pruebas previas y que afrontan cada etapa resolviendo imprevistos sobre la marcha.
Laurent, por su parte, sostuvo que la experiencia tiene un valor personal y simbólico, ligado a la pasión compartida por el automovilismo y al homenaje a su padre, impulsor del proyecto familiar.
Al cierre de las últimas etapas disputadas, los hermanos se mantenían en competencia dentro de su categoría, mientras la atención se centra en su recorrido como expresión viva del espíritu original del Rally Dakar.















