Compró un ventilador online y terminó dentro de un auto: saltó para escapar

Policiales23/01/2026REDACCIÓNREDACCIÓN
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En Córdoba, un acuerdo de compraventa pactado por redes terminó en un episodio violento con un rasgo cada vez más frecuente: el robo no quedó limitado a lo material, también apuntó a la plata en cuentas digitales. La víctima relató que la situación se descontroló cuando subió a un vehículo y el recorrido empezó a extenderse por la ciudad.

El joven contó que el contacto surgió a través de Facebook Marketplace y que el encuentro se concretó en la zona de Nueva Córdoba. Según su testimonio, las personas con las que hablaba le dijeron que el producto se encontraba dentro del auto y lo invitaron a subir a un Peugeot 208, una decisión que, con el correr de los minutos, se volvió el punto más riesgoso de toda la secuencia.

Una vez adentro, el vehículo inició la marcha y, siempre de acuerdo a la víctima, no se trató de un traslado corto ni de una maniobra inocente. “Pasé para verlo y ahí el auto empezó a andar, empezó a dar vueltas por la ciudad”, afirmó en una entrevista televisiva. Ese detalle, el de los giros sin destino claro, fue lo que le encendió la sospecha de que el intercambio se había convertido en otra cosa.

Con el paso del tiempo, la percepción del trayecto cambió: el joven dijo que dejó de importar el motivo del encuentro y se concentró en salir del auto. “Cuando me percaté del tiempo y por dónde estaba, vi que ya estaba por Plaza de las Américas. Ahí el ventilador ya me daba igual y quise bajarme”, relató, al marcar el momento en que intentó cortar el episodio antes de que escalara.


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En ese punto, el relato suma un elemento central: el ataque a la billetera virtual. El joven sostuvo que le arrebataron el teléfono mientras lo manipulaba y que desde allí realizaron transferencias. “Me arrebataron el celular mientras estaba en la billetera virtual y se transfirieron plata a su cuenta”, describió, en una frase que grafica cómo, en pocos segundos, el daño puede pasar de un susto a una pérdida económica concreta.

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La intimidación, según su versión, también incluyó amenazas verbales y el aislamiento dentro del vehículo, una combinación que elevó la tensión. “Me estaban llevando a un lugar que no conocía y no sabía qué podía pasar, porque me decían ‘no sabés dónde te estás metiendo’”, aseguró. Frente a ese escenario, tomó la decisión que después se convirtió en el dato más impactante del caso: bajarse como fuera.

El intento de abrir la puerta no frenó el ataque, sino que lo volvió más peligroso, siempre de acuerdo al testimonio. “Dije ‘tengo que saltar sí o sí’”, contó. El salto ocurrió en barrio Colinas de Vélez Sarsfield, cuando el auto estaba en movimiento, y la caída tuvo consecuencias físicas: el joven impactó contra un taxi estacionado y sufrió escoriaciones.


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En medio del shock, la víctima remarcó el rol de quienes estaban cerca y se acercaron a asistirlo. “Por suerte había gente que me ayudó en ese momento”, expresó. Ese tramo del relato muestra que, tras el salto, la prioridad pasó a ser salir del lugar, recuperarse y pedir ayuda, mientras el vehículo se alejaba.

Ya con la denuncia y la intervención oficial en marcha, la investigación sumó un operativo policial con apoyo tecnológico. La Policía de Córdoba montó un procedimiento con el respaldo de las cámaras del 911, una herramienta habitual para reconstruir recorridos y localizar vehículos y personas en movimiento dentro de la ciudad.

El operativo terminó con un detenido: las autoridades informaron la captura de uno de los sospechosos en barrio Santa Isabel 3ª Sección, sobre calle Puerto Limón al 2050. En el procedimiento, la Policía secuestró el auto involucrado y un teléfono celular, mientras que el aprehendido, un joven de 28 años, quedó a disposición de la Justicia.

La víctima, todavía afectada por lo ocurrido, cerró su testimonio con una frase que buscó dimensionar la experiencia sin exageraciones: “Parece una historia de película, pero fue real”. En esa línea, el caso deja un dato concreto: un contacto digital, un encuentro presencial y un robo que combinó traslado forzado y sustracción de fondos desde el teléfono.


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