
Incendios en La Pampa arrasaron 170 mil hectáreas y sostienen un escenario crítico
Actualidad23/01/2026
REDACCIÓN
La provincia de La Pampa atraviesa uno de los períodos más complejos de los últimos años a raíz de los incendios forestales que se multiplican en distintos puntos del territorio. Desde noviembre de 2025, las llamas ya consumieron alrededor de 170.000 hectáreas, en un contexto marcado por sequía extrema y tormentas eléctricas que facilitan nuevos focos.


El daño se concentra especialmente en áreas rurales, donde el fuego afecta de manera directa a campos productivos, alambrados, instalaciones y recursos naturales. Según datos oficiales de Defensa Civil, solo durante diciembre se perdieron más de 83.000 hectáreas, lo que dimensiona la magnitud del problema en apenas un mes.
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Los primeros incendios de importancia se registraron en zonas cercanas a las rutas provinciales 28 y 1, corredores que atraviesan áreas de alto valor productivo. A esos focos se sumó luego un incendio de grandes dimensiones sobre la Ruta Provincial 12, al norte de Santa Rosa, que demandó un intenso despliegue de brigadas.
Con el correr de los días, el mapa del fuego se amplió. En el noroeste de Santa Isabel, nuevos frentes se activaron tras tormentas eléctricas en el sector de La Pastoril, donde trabajan dotaciones de Defensa Civil junto a Bomberos Voluntarios de Victorica, intentando contener el avance en condiciones adversas.
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Otro de los puntos sensibles se localiza en Naicó, al sur de la capital pampeana. Allí, los incendios son combatidos por los cuarteles de Ataliva Roca, en una zona donde la vegetación seca y los vientos complican las tareas y obligan a sostener guardias permanentes.
El comienzo de 2026 no trajo alivio. Durante la primera semana de enero, se registraron al menos cuatro incendios en apenas 48 horas, una simultaneidad que puso en tensión la logística, los recursos humanos y los medios disponibles para el combate del fuego.
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Esta acumulación de siniestros generó pérdidas millonarias en distintos sectores productivos, además de un fuerte desgaste en los equipos que trabajan en el territorio. Productores y vecinos siguen con atención cada tormenta eléctrica, conscientes del riesgo latente que implica cada descarga en un suelo extremadamente seco.
Actualmente, las autoridades monitorean focos activos y zonas de riesgo en cercanías de Toay, Quehué, General Acha, Santa Rosa, Santa Isabel, Naicó, La Pastoril, Bernasconi y General San Martín. En esas áreas se reforzaron las tareas de vigilancia y prevención ante posibles reactivaciones.















