

Boca Unidos inicia un proceso de cambio profundo para el 2026. Tras nueve años en el Federal A, el objetivo es regresar a la segunda categoría. El club incorporó nuevas figuras en la conducción deportiva y técnica. La llegada del hijo de Gabriel Batistuta marca el inicio de esta etapa.


Lucas Batistuta, de 29 años, será el nuevo director técnico. Llega tras consagrarse en la Liga Reconquistense de Fútbol con Romang FC. Estará acompañado por José Villarruel como ayudante de campo y Hugo Díaz como preparador físico. El joven DT representa la renovación del proyecto futbolístico.
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La reestructuración incluye cambios en el área deportiva y formativa. José Chamot se suma como director deportivo y Alberto Boggio como coordinador de divisiones juveniles. Ambos cuentan con experiencia en el fútbol nacional e internacional. Su misión será organizar el plantel y potenciar las inferiores.
Chamot aportará su experiencia como jugador y entrenador. Trabajó en River como asistente de Matías Almeyda y dirigió a Libertad de Paraguay. También pasó por Rosario Central en el ámbito técnico. Su aporte será central en la planificación del plantel profesional.
Boggio conoce la categoría y el fútbol formativo del país. Como jugador surgió en Rosario Central y luego dirigió equipos del ascenso. Ahora coordinará las divisiones inferiores de Boca Unidos. Su objetivo es consolidar una cantera capaz de alimentar al primer equipo.
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El plantel recibió incorporaciones de jerarquía en el ascenso. Christian Chávez, de 38 años y pasado en San Lorenzo, Independiente y Nápoli, será el referente ofensivo. También llegó Luis Ojeda, arquero con experiencia en Argentina, México, Colombia y Bolivia. Ambos aportarán liderazgo y experiencia a los más jóvenes.
Se concretaron regresos y renovaciones de jugadores del club. Saúl Abecasis vuelve de un préstamo en Sol de América y Martín Ojeda regresa de Olimpo. Diego Sánchez Paredes y Ángel Piz extendieron sus contratos. La base del plantel se mantiene con nombres como Fissore, Navarro y Orfano.
El proyecto de Boca Unidos combina juventud y experiencia. La intención es formar un equipo competitivo que aspire a subir de categoría. El club apunta a un estilo sólido y ordenado en todas sus líneas. Con Batistuta hijo al mando, esperan que 2026 marque un punto de inflexión.













