
El FW48 de Williams salió a escena sin participar del shakedown y un mensaje hacia 2026
Deporte03/02/2026
REDACCIÓN
Williams mostró por primera vez el auto completo para 2026, mientras carga con la ausencia en el shakedown. El diseño mira al pasado y también a su fábrica.


La presentación del FW48 llegó con un detalle que el paddock no pasó por alto: Williams no participó en los cinco días del shakedown de pretemporada. En ese marco, el equipo eligió mostrar el monoplaza completo y no solo la decoración, como en un evento previo. La escena combinó expectativa por el nuevo reglamento y preguntas por el arranque.
El estreno formal se realizó este martes 3 de febrero y puso en primer plano a un auto pensado bajo el reglamento técnico que rige desde 2026. La escudería de Grove cumplió con la hoja de ruta de presentación, aunque no en el contexto ideal. La decisión de exponer el FW48 entero buscó cerrar especulaciones sobre lo que todavía no se vio en pista.

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Puertas adentro, el equipo intentó desactivar lecturas dramáticas sobre el tiempo perdido en ensayos iniciales. James Vowles marcó una línea de interpretación que apuesta a la calma, aun cuando la falta de rodaje genere ruido en la previa. En esa lógica, el mensaje apuntó más a sostener el proceso que a prometer resultados inmediatos.
Durante la presentación, Vowles encuadró el momento dentro de un camino más largo y dejó una frase que funcionó como declaración de rumbo: “2026 es el siguiente paso en el camino de regreso a la cima para Atlassian Williams F1 Team. Entramos en una nueva era para el deporte y estamos entusiasmados con la temporada que se avecina”. La afirmación llegó en un contexto donde la mayoría mira de reojo cada detalle técnico. También expuso que el equipo pretende instalar la idea de “era” como punto de partida y no como excusa.

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En el plano visual, el FW48 mantuvo el azul tradicional de la escudería, combinado con tonos negros y un trazo distintivo: una línea roja y blanca que recorre el contorno del vinilo azul. Ese gesto no quedó como simple adorno, porque el propio equipo lo definió como “inspirado en la tradición”. La referencia apuntó a modelos emblemáticos, sin necesidad de copiarles la estética de manera literal.
El guiño al pasado conectó con nombres que todavía ordenan la memoria de Williams, como los autos ligados a Nigel Mansell y Damon Hill. En ese marco, se recordó que el FW18 cumple treinta años en esta temporada, un dato que suma peso simbólico al diseño actual. El mensaje buscó unir orgullo histórico con el deseo de volver a competir arriba.

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La decoración también se presentó como un reconocimiento hacia el interior de la estructura: más de 1.200 empleados trabajan en la fábrica de Grove, según se remarcó en la presentación. Además del azul dominante, el auto exhibe un tono más claro en los laterales con el logotipo de Williams. A eso se suma un parche blanco que se repite en los flaps del alerón delantero, reforzando una identidad visual coherente.
La ausencia en el shakedown y la insistencia en un “mensaje de fábrica” convivieron en la misma puesta en escena, como si el equipo quisiera equilibrar dudas con pertenencia. No se trató solo de mostrar un coche, sino de sostener una narrativa de reconstrucción sin esconder el punto débil del arranque. En la Fórmula 1, esa combinación suele leerse como un indicador de presión y también de disciplina interna.
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Vowles volvió sobre el desafío con una segunda frase que apuntó a moderar expectativas y a la vez encender a los hinchas: “No somos ingenuos ante el reto que nos espera. Nadie sabe qué sucederá en la primera carrera, pero estamos deseando descubrirlo y esperamos que a nuestros aficionados les encante animarnos con esta fantástica nueva decoración”. El texto dejó abierta la incógnita deportiva, sin negar el desafío. Y cerró la presentación con una idea clara: el FW48 ya empezó a hablar, aunque todavía no gire de verdad.
Fuente: NA.
















