
Camioneros frenó una planta de Coca-Cola y lanzó un paro sin fecha de final
Actualidad06/02/2026
REDACCIÓN
La planta Mega de Coca-Cola quedó atravesada por un conflicto que escala rápido y sin horizonte claro. El Sindicato de Camioneros anunció un paro por tiempo indeterminado luego de una asamblea en la que participaron alrededor de 1.500 trabajadores, en un reclamo que mezcla condiciones laborales pendientes y un clima gremial cada vez más tenso.


La medida se definió dentro del propio establecimiento, con delegados y dirigentes sindicales presentes, y con un mensaje directo hacia la empresa. Los trabajadores exigen la efectivización de contratados, mejoras vinculadas al presentismo y la incorporación de más personal en el turno nocturno.
Pablo Moyano, secretario adjunto del gremio, fue quien encabezó la asamblea y confirmó que la protesta no será simbólica ni limitada a unas horas. “Estamos de paro y nos vamos a quedar en la planta hasta que tengan una solución”, sostuvo frente a los presentes.
El conflicto pone el foco en demandas concretas de la vida cotidiana dentro de la fábrica. Según plantearon los trabajadores, las condiciones actuales no alcanzan para sostener el ritmo de producción y reclaman que se avance en una estructura laboral más estable.
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En el centro del reclamo aparece también el presentismo, un punto sensible en muchas plantas industriales, y la falta de refuerzos durante la noche, donde aseguran que se necesita más personal para cubrir tareas y evitar sobrecarga.
El paro en Coca-Cola no ocurre en aislamiento. Moyano aprovechó el escenario para volver a cuestionar la reforma laboral impulsada por el Gobierno y convocó a movilizarse el próximo 11 de febrero, cuando el proyecto se debatirá en el Congreso.
“Hay que estar todos en la calle para defender los derechos conquistados”, afirmó el dirigente, conectando el conflicto puntual con un escenario sindical más amplio que viene sumando presión en distintos sectores.
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En los últimos días, Moyano también mantuvo reuniones con dirigentes como Abel Furlán, de la UOM, y Alejandro Gramajo, de la UTEP, en una señal de articulación con espacios gremiales que buscan endurecer la respuesta frente a los cambios laborales.
Por ahora, el paro sigue activo dentro de la planta y no se informó ninguna respuesta oficial de la empresa. Mientras tanto, el conflicto suma tensión en un sector que ya venía cargado de reclamos y con el calendario sindical de febrero cada vez más caliente.








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