
El 0-0 en el Bosque dejó sensaciones divididas en la quinta fecha del Torneo Apertura, con situaciones claras pero sin eficacia en los metros finales.

El clásico platense volvió a disputarse con alta tensión en el estadio Juan Carmelo Zerillo, donde Gimnasia y Esgrima La Plata y Estudiantes de La Plata empataron 0-0 por la quinta jornada del Torneo Apertura. El resultado reflejó un duelo equilibrado, con fricción constante y pocas ventajas defensivas.
Estudiantes mostró mayor profundidad en el primer tramo del partido y generó las aproximaciones más claras antes del descanso. El arquero Insfrán respondió con solvencia en un mano a mano frente a Medina y, en la misma secuencia, la defensa tripera despejó sobre la línea dos intentos consecutivos de Fabricio Pérez, en la acción más peligrosa de la etapa inicial.


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El desarrollo mantuvo un tono intenso y de alta exigencia física, con ambos equipos priorizando el orden táctico por sobre el riesgo ofensivo. Gimnasia apostó a cerrar espacios y responder con transiciones rápidas, mientras que el “Pincha” buscó mayor presencia en campo rival a partir de la circulación y los centros laterales.
En el complemento, el arquero Muslera sostuvo el equilibrio con una intervención firme ante un remate cruzado de Torres. Más adelante, Estudiantes volvió a inquietar cuando Carrillo apareció sin marca por el segundo palo tras un centro preciso de Medina, pero su volea salió apenas desviada.
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El tramo final evidenció desgaste y múltiples modificaciones desde los bancos. Estudiantes intentó sostener la presión en ataque, mientras que el conjunto dirigido por Gimnasia replegó líneas para asegurar el punto y minimizar riesgos.
El empate dejó una sensación de oportunidad compartida. Ambos equipos tuvieron chances para romper la igualdad, pero la falta de precisión en la definición y la firmeza defensiva mantuvieron el marcador en cero.
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Desde lo táctico, el clásico mostró paridad en posesión y distribución territorial, con pocos espacios para la creatividad individual. La intensidad superó a la claridad, en un partido donde el margen de error fue mínimo.
El 0-0 terminó consolidando un reparto de puntos que mantiene a ambos en la pelea del Apertura, aunque sin dar un salto decisivo en la tabla. En La Plata, el clásico volvió a disputarse con fervor, pero el grito de gol quedó pendiente.















