
La diferencia de categoría tardó en aparecer, pero cuando lo hizo resultó definitiva. Tigre necesitó paciencia y precisión para quebrar a Claypole en el estadio Nuevo Francisco Urbano, por los 32avos de final de la Copa Argentina. El 2-0 se construyó con insistencia y se aseguró en el último suspiro.



El equipo de Diego Dabove manejó la pelota desde el arranque, aunque sin profundidad. Claypole se agrupó en su campo, cerró espacios y apostó a sostener el cero el mayor tiempo posible. El trámite se volvió denso, con pocas situaciones claras y mucha fricción en la mitad de la cancha.
OTRAS NOTICIAS:
La única acción de riesgo en la primera mitad surgió a los 30 minutos. Elías Cabrera filtró un pase para Manuel Fernández, que quedó mano a mano por izquierda, pero Joaquín Cabrera achicó rápido y evitó la caída de su arco. En la jugada siguiente, un centro desde la izquierda encontró a Alfio Oviedo, que no logró direccionar bien su cabezazo.
El inicio del complemento cambió el ritmo. Tigre empujó con más decisión y empezó a encontrar espacios por las bandas. A los cuatro minutos, un córner bajo encontró a Ramón Arias, cuyo remate se fue apenas desviado, un aviso de lo que llegaría después.
Santiago López se convirtió en pieza determinante. Primero, un centro suyo se cerró y dio en el travesaño. Luego, a los 12 minutos, ejecutó otro córner con efecto al segundo palo que asistió a Ramón “Cachila” Arias, quien cabeceó hacia el poste izquierdo y puso el 1-0.
Con la ventaja, Tigre tuvo oportunidades para ampliar. Ignacio Russo quedó dos veces frente al arquero, pero Joaquín Cabrera respondió con solvencia en ambas intervenciones. Claypole intentó adelantarse y encontró su ocasión más clara a los 35 minutos, cuando Leonel Llodrá conectó un centro desde la derecha, aunque su cabezazo se fue por encima del travesaño.
OTRAS NOTICIAS:
El desgaste empezó a notarse en el equipo del Ascenso, que dejó espacios en los retrocesos. Tigre aprovechó esas transiciones para lastimar de contraataque. La sensación de partido abierto se mantuvo hasta el cierre, con Claypole arriesgando en cada pelota parada.
En el quinto minuto de descuento, una nueva réplica sentenció la historia. Santiago López encabezó la jugada y tocó hacia atrás para David Romero, que eludió al arquero y definió con el arco libre para el 2-0 definitivo. El gol cerró una noche que pasó de la tensión a la tranquilidad para el equipo de Victoria.
Con el triunfo, Tigre accedió a los 16avos de final, donde lo espera Independiente Rivadavia de Mendoza. El conjunto de Dabove resolvió un cruce que exigió paciencia y ahora se prepara para un duelo de mayor exigencia frente al último campeón del certamen.















