
La Policía de la Ciudad detuvo a una mujer en San Martín por el asalto al ex guitarrista de Pappo. Un giro por billetera virtual y cámaras llevó al operativo.



La investigación por el violento asalto a Daniel “Alambre” González encontró un punto de quiebre lejos del departamento saqueado: una transferencia por billetera virtual. Ese movimiento, realizado bajo coerción durante el ataque, se transformó en una pista decisiva para reconstruir el recorrido de los sospechosos. Con ese rastro y pericias de video, la Policía de la Ciudad concretó una detención en el conurbano.
La detenida es una mujer de 35 años, arrestada en el partido bonaerense de San Martín, señalada como integrante de la banda que redujo al músico. El caso tiene un componente simbólico fuerte porque la víctima no es un desconocido: se trata del ex guitarrista de Norberto “Pappo” Napolitano, un nombre asociado a décadas de rock argentino. La acusación sostiene que el objetivo del robo fue directo y selectivo: sus herramientas de trabajo.


OTRAS NOTICIAS:
El asalto ocurrió el 15 de febrero en Caballito, dentro de un edificio de la avenida Avellaneda al 70. El ingreso, según la reconstrucción policial, se apoyó en un engaño simple y efectivo: los agresores simularon ser vecinos para compartir el ascensor. Allí lo encañonaron y lo obligaron a entrar a su vivienda, con el factor sorpresa como llave inicial del ataque.
Ya adentro, la escena se volvió brutal y organizada, con maniobras para impedir cualquier resistencia. El músico, de 69 años, terminó amordazado y maniatado, mientras los delincuentes revisaban el departamento y seleccionaban objetos. Se llevaron guitarras eléctricas, 15 pedales de efectos importados, dinero y pertenencias personales, según informaron fuentes policiales.
OTRAS NOTICIAS:
La causa avanzó por dos vías que se complementaron y permitieron identificar recorridos y tiempos. Por un lado, el rastreo de la transferencia virtual obligada a la víctima dejó un registro técnico difícil de borrar. Por el otro, las pericias sobre cámaras de seguridad del edificio aportaron imágenes clave sobre movimientos previos y posteriores al hecho. La combinación de ambas fuentes llevó a los investigadores a fijar hipótesis más sólidas.
El operativo que permitió recuperar parte del botín se concretó con un allanamiento en una propiedad de Pueyrredón al 5700. Allí, efectivos porteños, con apoyo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, secuestraron once pedaleras, cables, transformadores y otros objetos de valor vinculados al robo. La recuperación impacta de lleno en la vida cotidiana del músico, porque ese equipamiento define su trabajo y su sonido.
OTRAS NOTICIAS:
El caso también se instaló en el mundo del rock por la reacción inmediata de colegas y referentes. Ante la pérdida de instrumentos y pedales, figuras como Ricardo Mollo habían impulsado una campaña solidaria para asistir a González. Ese gesto reflejó la dimensión del daño, no solo económico, sino profesional: el robo apuntó a elementos difíciles de reemplazar y con historia propia.
Con la detención, la investigación no se cierra y la Justicia busca completar el rompecabezas. Las autoridades sostienen que hay un segundo sospechoso, un hombre que ya habría sido identificado a partir de movimientos previos al robo. El seguimiento de esa pista apunta a determinar roles, participación y destino de lo que todavía falta recuperar.
OTRAS NOTICIAS:
La imputada quedó a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 36, a cargo de Alejandro Ferro, que supervisa las medidas de rigor. El expediente se apoya ahora en evidencia material secuestrada y en registros que conectan el hecho con el circuito posterior al asalto. En paralelo, la comunidad musical sigue de cerca el caso por el valor singular de lo recuperado y por lo que aún se busca.
En redes, el tema circuló con un argumento que resume el nervio del ambiente: “Es imposible revender estas piezas sin quedar expuestos”. La frase se repitió como advertencia y como presión pública, porque muchos de esos elementos son reconocibles y tienen marcas de uso, historia y configuración personal.
Fuente: NA.

















