
Trevelin vuelve a mirar los incendios forestales de frente y redefine dónde está el mayor riesgo
Chubut05/03/2026
REDACCIÓNVecinos, ONG e instituciones arrancaron un trabajo para ajustar el mapa de riesgo de incendios forestales del ejido. Buscan detectar zonas críticas y dejar listo un plan de inversiones.



En Trevelin, el mapa que importa no es el turístico: es el que marca dónde puede arrancar un incendio y qué tan rápido se complica la respuesta. En los últimos días, la localidad abrió un proceso de trabajo conjunto para actualizar el Mapa de Riesgo de Incendios Forestales del ejido, con reuniones separadas para sumar miradas comunitarias y estatales. La intención es cruzar experiencia local con información técnica y terminar con un documento más fino para anticiparse a la próxima temporada difícil.
La dinámica arrancó con dos encuentros que funcionaron como disparadores del programa. El primero se realizó el jueves 26 de febrero en el Centro Cultural Trevelin y reunió a vecinos y organizaciones no estatales. El segundo se concretó el lunes 2 de marzo en la Sala de Situaciones de la Municipalidad de Trevelin y Sus Parajes, con participación de representantes de instituciones estatales.


OTRAS NOTICIAS:
El objetivo central del taller fue práctico y directo: integrar conocimiento local, técnico y comunitario para identificar zonas críticas, factores de riesgo y capacidades de respuesta. En un tema que suele discutirse con consignas generales, el foco se puso en detalles del territorio. La actualización busca señalar con más precisión qué sectores combinan vegetación, accesos, condiciones climáticas y tiempos de llegada de recursos ante un foco.
El trabajo se encuadra en el Plan de Prevención de Incendios Forestales 2024–2027 para las rutas 71 y 259. Ese plan se elaboró con acompañamiento del Proyecto de Pagos por Resultados de REDD+ Argentina, con financiamiento canalizado a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La conexión con un programa internacional aparece como respaldo, pero el desafío concreto se juega en la escala local y en los puntos ciegos que deja cada temporada.
OTRAS NOTICIAS:
En la reunión institucional participaron referentes municipales y también autoridades legislativas locales. Por el Ejecutivo municipal estuvieron el coordinador de Gabinete, Livio Espinoza, el secretario de Producción, Nicolás Ewdokimoff, y el director de Gobierno, Marcelo Sosa. También acompañó la presidenta del Honorable Concejo Deliberante, Claudia Garitano, junto a concejales, en un gesto de respaldo a un tema que impacta en la vida cotidiana y en la planificación del ejido.
Trevelin ya cuenta con un mapa de riesgo actualizado en 2024, y en los últimos años avanzó con planes de evacuación para sectores críticos. Sin embargo, la experiencia reciente en distintas regiones muestra que el riesgo cambia con rapidez, por usos del suelo, crecimiento de áreas pobladas, acumulación de material combustible y variaciones de clima. El proceso iniciado apunta a fortalecer esa información e incorporar aportes nuevos para que el mapa no quede desfasado.
OTRAS NOTICIAS:
La decisión de separar instancias —una con comunidad y ONG, otra con instituciones estatales— permite ordenar aportes que suelen aparecer mezclados y, a veces, enfrentados. En un mapa de riesgo, el conocimiento de los vecinos sobre accesos, vientos, usos del terreno o puntos de agua puede ser tan determinante como una capa técnica. La apuesta es que esa combinación termine en un diagnóstico con más capacidad de guiar decisiones.
Desde el municipio definieron el inicio del trabajo como “importante primer paso”, con una meta que va más allá del relevamiento. La idea es que del proceso salga un plan de inversiones, con financiamiento inicial proveniente del programa impulsado por la FAO. En la práctica, eso abre la puerta a pensar equipamiento, mejoras de infraestructura y refuerzos en prevención con un soporte económico ya señalado.
OTRAS NOTICIAS:
La actualización del mapa, además, funciona como una herramienta para coordinar a quienes deben actuar cuando el problema aparece. Identificar zonas críticas no solo sirve para la prevención, también define prioridades en una emergencia y ordena recursos limitados. En un escenario donde los minutos cuentan, tener acuerdos previos sobre accesos, riesgos y respuesta puede evitar que todo se decida a ciegas.
Trevelin pone así en marcha un trabajo que no se agota en una reunión ni en un documento. El desafío será sostenerlo en el tiempo, traducirlo en inversiones y dejar un mapa que no sea decorativo, sino operativo. En una región donde el fuego no avisa, la prevención empieza por mirar el territorio con precisión y con todas las voces sentadas en la misma mesa.
















