Veteranos, un corresponsal de guerra y referentes de la Armada llegarán a Chubut en una serie de actividades pensadas para acercar la causa Malvinas a los más jóvenes.

La previa del 2 de abril ya empezó a tomar forma en Chubut con una agenda que buscará llevar la causa Malvinas a escuelas, espacios públicos y ámbitos militares desde una premisa clara: acercar la historia a quienes no vivieron la guerra. En ese marco, la provincia recibirá durante los próximos días a veteranos, excombatientes y un periodista que cubrió el conflicto en 1982. La propuesta apunta a correr a la conmemoración de un lugar meramente formal y trasladarla a un terreno más directo, con relatos en primera persona y contacto con estudiantes.
El anuncio lo hizo el diputado provincial Fabián Gandón en El Quinto Poder a través de #LA17, quien vinculó la iniciativa con el trabajo del Consejo Interdisciplinario de la Gesta de Malvinas, organismo que preside dentro de la Legislatura. Según explicó, el objetivo central pasa por fortalecer la transmisión de la causa hacia sectores que no fueron contemporáneos del conflicto y que muchas veces acceden a ese episodio sólo a través de referencias fragmentadas. Por eso remarcó que “justamente ese es el objetivo” cuando se le planteó que los más jóvenes son quienes más necesitan ese acercamiento.
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La llegada a la provincia del capitán de navío y veterano de guerra José Arca, del capitán de navío Alberto Filippi y del periodista Nicolás Kasanzew no se pensó sólo como un acto recordatorio. Gandón sostuvo que detrás de la agenda existe una intención sostenida desde hace tiempo para instalar una tarea de formación con anclaje local y proyección pública. En esa línea, afirmó que vienen trabajando desde hace más de un año para concretar estas visitas y dijo que el propósito es “volcar todo el conocimiento, todo lo que Chubut puede aportar a dicha normativa”.
En su explicación, el legislador insistió en que el desafío no se agota en homenajear a quienes combatieron, sino en disputar sentido frente a un proceso que definió en términos muy concretos. “La desmalvinización siempre existió en nuestro país y eso realmente me da mucha pena”, expresó, al describir una preocupación que atraviesa buena parte de la propuesta. Esa definición marcó el tono político de la actividad, porque corrió la agenda del simple homenaje y la instaló en una discusión más amplia sobre memoria, soberanía y transmisión histórica.
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La iniciativa también recupera el papel que tuvieron Trelew y Puerto Madryn durante la guerra, especialmente por la presencia de la Base Aeronaval Almirante Zar y por la conexión operativa que tuvo la zona con el conflicto del Atlántico Sur. Gandón recordó que “Madryn es determinante y la Fuerza Aeronaval N° 3 también”, al remarcar que desde allí partieron aeronaves y se sostuvo parte de la estructura vinculada al combate. Esa referencia vuelve a colocar a la región patagónica en un lugar que muchas veces queda diluido en los relatos nacionales más concentrados en Buenos Aires o en el frente insular.
La agenda combinará exposiciones en la Legislatura del Chubut, actividades escolares, encuentros en el Museo Egidio Feruglio, una escala en la Fuerza Aeronaval N° 3 y una presentación abierta en el Teatro del Muelle de Puerto Madryn. Más allá del detalle puntual de horarios y sedes, la lógica del armado deja ver una intención de cruzar públicos distintos para que la causa no quede encapsulada en un acto para convencidos. En ese punto, Gandón subrayó que el acceso será abierto y remarcó: “Están las puertas abiertas para malvinizar a quien sea”.
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Uno de los núcleos más fuertes del programa aparece en el vínculo con el sistema educativo. El diputado explicó que varias de las actividades estarán dirigidas a estudiantes y también a docentes, con la idea de ampliar el efecto de cada encuentro mucho más allá de una charla puntual. Para explicar esa apuesta, utilizó una imagen doméstica y directa al señalar que “el efecto multiplicador es importantísimo”, porque esa conversación también puede continuar en una casa, en una mesa familiar o en cualquier charla cotidiana.
La presencia de excombatientes y veteranos aeronavales también tendrá un peso especial dentro de la propia estructura militar. En la base y en espacios vinculados al Instituto Aeronaval, los oficiales y suboficiales más jóvenes podrán escuchar a quienes participaron de aquella guerra y sostienen todavía una memoria viva del conflicto. Gandón resaltó esa posibilidad como un hecho poco frecuente y planteó que estos encuentros permiten un intercambio difícil de reemplazar por libros o documentos, porque aparecen atravesados por experiencias personales, decisiones en combate y recuerdos de primera mano.
Junto con las charlas y exposiciones, la visita incluirá gestos simbólicos como la colocación de placas conmemorativas y un reconocimiento a instituciones ligadas a la historia aeronaval. Sin embargo, el corazón de la propuesta no parece estar en esos actos formales sino en algo más profundo: evitar que Malvinas quede confinada a una efeméride anual. Lo que se pone en juego en estos días, según surge de la propia convocatoria, es la posibilidad de que una generación que no vio la guerra pueda escucharla de boca de quienes la vivieron y la cuentan todavía como parte de una causa abierta.
















