
Impulsan un observatorio científico para cuidar a las ballenas en Río Negro
Turismo12/03/2026
Sergio BustosLa presencia creciente de ballenas en la costa rionegrina abrió un nuevo debate sobre cómo proteger a la especie en una zona donde cada año se registran más avistajes. En ese contexto, un proyecto presentado en la Legislatura de Río Negro propone crear un organismo dedicado a estudiar y monitorear a estos cetáceos en el Golfo San Matías.

La iniciativa plantea la creación del Observatorio Provincial de Ballenas, una institución científica y académica que funcionaría en Puerto de San Antonio Este. El objetivo principal es generar información que permita desarrollar políticas públicas de conservación y fortalecer la protección del ecosistema marino.
El proyecto fue impulsado por la legisladora Magdalena Odarda, quien explicó que la propuesta busca reforzar las herramientas de preservación de la Ballena Franca Austral (Eubalaena australis), una especie declarada Monumento Natural tanto a nivel nacional como provincial.


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La recuperación de la especie aún es frágil a pesar de los avances logrados en las últimas décadas. Según indicó la legisladora, “a pesar de que hace un siglo las matanzas masivas la llevaron al borde de la extinción, hoy se calcula que quedan unos 7.000 ejemplares”.
Ese crecimiento es lento por las características reproductivas del animal. “Su recuperación es lenta, fundamentalmente porque las hembras tienen un período de gestación y crianza que les permite tener solo una cría cada tres años”, explicó Odarda al fundamentar la necesidad de reforzar las medidas de conservación.
Cada año, entre abril y diciembre, cientos de ballenas migran hacia la costa patagónica para reproducirse y criar a sus ballenatos. Estudios recientes en el Golfo San Matías indican que la presencia de estos cetáceos en Río Negro aumenta, con concentraciones cada vez más visibles en zonas como Bahía de San Antonio y Puerto Lobos.
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Sin embargo, el crecimiento de la población también convive con nuevos riesgos en el mar. Aunque la caza comercial está prohibida por acuerdos internacionales, la especie enfrenta otras amenazas que preocupan a científicos y ambientalistas.
Entre los problemas detectados aparecen enmallamientos en redes de pesca, contaminación, ingesta de plásticos y colisiones con embarcaciones. A estos factores se suman fenómenos naturales que pueden agravarse por cambios ambientales.
Uno de los antecedentes más recientes ocurrió en 2022, cuando un episodio de floración algal nociva (marea roja) provocó la muerte de unas 30 ballenas en el Golfo Nuevo, en la vecina Península Valdés, durante los meses de septiembre y octubre.
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El observatorio que se propone crear tendría un rol clave para monitorear estas situaciones y generar información científica que permita anticipar riesgos. Además, serviría como herramienta para orientar políticas públicas de conservación y gestión del espacio marítimo.
Entre sus funciones también se prevé el control de las actividades humanas que interactúan con la fauna marina. El organismo deberá supervisar la actividad turística, regular el buceo y monitorear investigaciones y producciones audiovisuales para garantizar que se realicen bajo criterios de bajo impacto ambiental.
La estructura institucional del observatorio estaría encabezada por la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro, con un directorio integrado por representantes de municipios costeros, universidades y áreas del gobierno provincial vinculadas al turismo y la educación.
Participarían de ese esquema los municipios de Viedma, San Antonio Oeste y Sierra Grande, junto con las universidades Nacional del Comahue y Nacional de Río Negro, además de los ministerios provinciales de Educación y Turismo.
El proyecto busca consolidar una base científica permanente en la región para acompañar el crecimiento de la presencia de ballenas en la costa rionegrina. Con información sistemática y monitoreo continuo, la propuesta apunta a reforzar la conservación de una especie emblemática del mar patagónico.








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