
La pesca de calamar pierde ritmo tras un arranque récord y genera dudas en la flota
Actualidad12/03/2026
Sergio BustosLa zafra de calamar 2026 comenzó con resultados excepcionales para la flota potera, pero en los últimos días el escenario empezó a cambiar. Los barcos que habían logrado rendimientos diarios cercanos a las 36 toneladas ahora registran capturas mucho menores, en torno a las 14 toneladas por jornada, lo que genera incertidumbre sobre el comportamiento del recurso.

El descenso se observa principalmente en el stock desovante de verano (SDV), que fue el motor de las capturas en el inicio de la temporada. Durante la última semana, los rendimientos en su área de distribución —ubicada entre los 44° y 47° de latitud sur y entre los meridianos 62° y 64° oeste, fuera de la plataforma— comenzaron a mostrar señales claras de caída.
La temporada reúne actualmente a unos 80 buques poteros, que hasta la semana siete de zafra habían alcanzado promedios diarios de 36,3 toneladas por barco, un nivel considerado muy alto para este tipo de pesquería. Sin embargo, en los últimos días los armadores empezaron a advertir que el rendimiento se reduce rápidamente.


OTRAS NOTICIAS
Uno de ellos describió la situación de manera directa al analizar los últimos reportes de pesca: “Muestra señales de agotamiento”. La frase resume el clima de cautela que se instaló en el sector luego de un comienzo que había superado todas las previsiones.
A pesar de la caída reciente en las capturas, el volumen total desembarcado sigue siendo muy elevado. Hasta el 3 de marzo se registraron 123.679 toneladas de calamar descargadas, lo que representa un incremento del 99% en comparación con el mismo período del año pasado.
La mayor parte de ese volumen proviene de la flota potera, que aportó alrededor de 105 mil toneladas, duplicando prácticamente el registro de 2025. También participaron los congeladores arrastreros, con 17.208 toneladas, y los arrastreros fresqueros, que sumaron 1.353 toneladas, con un aumento del 34%.
OTRAS NOTICIAS
En cuanto a las zonas de mayor actividad durante la temporada, el rectángulo 4563 concentró el 43,6% de la captura total, con 35.262 toneladas y rendimientos cercanos a las 43 toneladas diarias. Luego se ubicó el rectángulo 4663, con 16.433 toneladas, y el 4562, que registró 11.935 toneladas.
El cambio en los rendimientos abrió ahora un interrogante estratégico para los armadores: hacia dónde desplazará la flota su esfuerzo de pesca si el stock desovante de verano continúa disminuyendo. Algunos barcos intentaron explorar áreas más australes.
En particular, hubo intentos de pesca al sur del paralelo 49° S, en busca del stock sudpatagónico (SSP). Sin embargo, los resultados no fueron alentadores y los barcos prácticamente no encontraron ejemplares en esa zona.
OTRAS NOTICIAS
La expectativa del sector estaba puesta en los datos de una reciente campaña de investigación del INIDEP, que relevó buena parte del área donde suele aparecer ese stock. Según fuentes del sector, los resultados tampoco fueron concluyentes. “Ellos no lo encontraron o encontraron muy poco… Pensamos que quizás estaba en otra área no cubierta por los lances de la campaña, y podía migrar más tarde, pero no… los resultados tampoco fueron satisfactorios”, señaló una fuente vinculada a la actividad.
Mientras tanto, otra alternativa que observa la flota es el stock bonaerense norpatagónico (SBNP), cuya pesca se habilita al norte del paralelo 44° S a partir del 1 de abril. Algunos sondeos realizados por barcos fresqueros que operan sobre merluza y langostino cerca de los 41° S detectaron presencia de calamar, aunque de tamaño todavía muy pequeño.
En el mapa de desembarques portuarios, Puerto Madryn mantiene el liderazgo absoluto de la temporada, con 60.207 toneladas descargadas, lo que representa un aumento del 88% respecto del año pasado. Le siguen Puerto Deseado, con 38.217 toneladas, y Mar del Plata, con 21.234 toneladas, este último con un crecimiento del 146% interanual.
El comportamiento de los próximos días será clave para saber si la flota encuentra nuevos cardúmenes o si la zafra comienza a transitar una etapa de menor productividad después de uno de los arranques más fuertes de los últimos años.















