
El comedor universitario de la UNPSJB retomó su servicio con menú accesible y cupos diarios limitados para estudiantes que cursan en la sede local.

En medio de un contexto económico complejo para muchos estudiantes, el comedor universitario de Trelew volvió a abrir sus puertas con una propuesta que busca sostener el acceso a la comida a bajo costo. El servicio ofrece un almuerzo completo por 500 pesos, un valor que se mantiene subsidiado por la universidad.
La reapertura se concretó esta semana en el espacio ubicado frente a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). Aunque la intención era comenzar el lunes, el inicio se postergó un día debido a un paro al que se sumó el personal de cocina.


El responsable del comedor, Diego Torres, explicó que el movimiento inicial fue moderado porque todavía no todas las facultades retomaron plenamente la actividad académica. Según señaló, “la apertura fue bastante tranquila porque todavía no abrieron las facultades”.
La situación cambiaría en las próximas semanas. Con el avance del calendario académico y la reincorporación del resto de las carreras, se espera que aumente la cantidad de estudiantes que utilizan el comedor.
OTRAS NOTICIAS
El servicio está destinado exclusivamente a estudiantes que cursan en la sede de la UNPSJB Trelew. Para acceder al beneficio, los interesados deben presentar un certificado de alumno regular y realizar la inscripción en el propio comedor.
Según explicó Torres, “solo estamos recibiendo gente de la UNP, no estamos recibiendo gente de otras universidades o de otros institutos”. La inscripción se realiza en el lugar y permite obtener un número identificatorio para adquirir los bonos de comida. El sistema funciona mediante bonos de colores que indican el turno asignado para el almuerzo. De esa manera se evita la acumulación de estudiantes en un mismo horario y se facilita la organización del servicio.
El almuerzo se sirve entre las 12 y las 13:30, dividido en tres tandas. Los turnos se distribuyen entre las 12, las 12:30 y la última franja cercana a las 13. Cada menú incluye una entrada de sopa, un plato principal y un postre. En algunos casos también se agrega pan, dependiendo del tipo de comida preparada ese día.
La cocina del comedor está a cargo de un equipo reducido. Actualmente trabajan una cocinera, una auxiliar de cocina y personal de limpieza que se encarga de mantener el espacio operativo durante toda la jornada. El comedor abre sus puertas a las 10 de la mañana y permanece disponible hasta las 20 horas. Fuera del horario del almuerzo, el espacio puede utilizarse como lugar de estudio o para actividades vinculadas con la vida universitaria.
OTRAS NOTICIAS
El servicio tiene capacidad para alrededor de 150 personas, aunque el comedor puede recibir al mismo tiempo a unas 80 sentadas. Por ese motivo, la organización en tandas permite ampliar el número total de estudiantes que acceden al almuerzo.
Torres señaló que el objetivo es mantener el precio accesible el mayor tiempo posible. “Lo hemos tratado de mantener así en los últimos tiempos debido a la crisis económica”, explicó. En el caso de docentes y no docentes de la universidad, el valor del almuerzo es diferente. Para ese sector el bono cuesta 2000 pesos, lo que permite sostener parte de los gastos de funcionamiento.
Los menús cambian cada día y se adaptan al presupuesto disponible. Entre las opciones aparecen preparaciones como tartas, hamburguesas con ensalada, guisos o platos de arroz con pollo. Según explicó el responsable del comedor, muchas veces se priorizan platos de olla porque permiten atender a una mayor cantidad de estudiantes. Esa estrategia ayuda a ampliar la cantidad de raciones disponibles cuando la demanda aumenta.
En paralelo, desde el comedor analizan la posibilidad de sumar un servicio nocturno en el futuro. Sin embargo, cuestiones administrativas vinculadas a la organización del personal todavía dificultan su implementación.















