
Irán desafía a Trump y confirma que jugará el Mundial 2026 en Estados Unidos
Deporte16/03/2026
REDACCIÓNLa selección iraní ratificó su presencia en la Copa del Mundo pese a las advertencias del presidente estadounidense Donald Trump sobre riesgos de seguridad.

La tensión política entre Estados Unidos e Irán terminó colándose en el camino hacia el Mundial 2026, que se disputará en territorio norteamericano, Canadá y México. En los últimos días, el presidente estadounidense Donald Trump puso en duda la conveniencia de que la selección iraní participe del torneo, lo que abrió un debate internacional sobre seguridad y política dentro del fútbol.
El mandatario estadounidense utilizó sus redes sociales para expresar reparos sobre la presencia del equipo asiático en el campeonato. Aunque señaló que el conjunto sería recibido en el torneo, dejó una advertencia que generó fuerte repercusión en el mundo deportivo. “Realmente no creo que sea apropiado que estén allí, por su propia vida y seguridad”, escribió Trump.


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Las declaraciones se produjeron en medio del conflicto que mantiene a ambos países en tensión militar y diplomática. Ese contexto elevó la discusión más allá del deporte y puso bajo análisis las garantías de seguridad que debería ofrecer el país anfitrión durante el torneo. El Mundial 2026 tendrá gran parte de sus partidos en Estados Unidos.
Desde Teherán, el gobierno iraní reaccionó rápidamente y trasladó la responsabilidad a la organización del torneo. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei, apuntó directamente a la FIFA como responsable de garantizar las condiciones necesarias para que el campeonato se desarrolle con normalidad. “La FIFA es la organizadora del Mundial. Si se emiten advertencias al más alto nivel sobre la seguridad de los futbolistas iraníes, esto indica que el país anfitrión aparentemente carece de la capacidad para garantizar un evento deportivo de esta magnitud”, afirmó.
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La propia selección iraní también respondió públicamente a las advertencias provenientes de Washington. A través de sus redes sociales, el equipo dejó en claro que mantiene su decisión de competir en el torneo y recordó que la organización del Mundial no depende del gobierno estadounidense. “Nadie puede excluirnos del Mundial”, señalaron desde el plantel.
En paralelo, dirigentes del fútbol asiático buscaron llevar tranquilidad sobre la presencia de Irán en el campeonato. El secretario general de la Confederación Asiática de Fútbol, Windsor John, aseguró que hasta el momento no existe ninguna comunicación que indique una posible exclusión del equipo del torneo.
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El dirigente también confirmó que la federación iraní ya expresó formalmente su intención de disputar el Mundial. “Son miembros nuestros. Queremos que jueguen. Hasta donde sabemos, Irán va a jugar”, sostuvo durante una conferencia de prensa realizada en Kuala Lumpur.
John explicó que la decisión final corresponde a la propia federación iraní, que hasta ahora mantiene su postura de participar del certamen pese al contexto político. “Es un momento muy emotivo, todo el mundo está diciendo muchas cosas. Al final del día, es la federación de fútbol de Irán la que debe decidir si juega y, a día de hoy, nos ha dicho que van al Mundial”, agregó.
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Mientras la controversia crece, la FIFA todavía no emitió un pronunciamiento oficial sobre el conflicto político. El presidente del organismo, Gianni Infantino, solo se refirió indirectamente al tema luego de reunirse con Trump en la Casa Blanca la semana pasada. Tras ese encuentro, publicó un mensaje en redes sociales en el que aseguró haber recibido garantías de que Irán será bienvenido en la competencia.
En lo deportivo, la selección iraní ya tiene definido su calendario para la fase de grupos del Mundial. El equipo debutará el 16 de junio ante Nueva Zelanda en Inglewood, California, y volverá a jugar el 21 de junio contra Bélgica, también en esa ciudad. El cierre de la primera ronda será el 27 de junio frente a Egipto en Seattle, todos partidos programados en territorio estadounidense.
La situación dejó al Mundial 2026 en medio de una discusión política internacional que excede al fútbol. Mientras las autoridades deportivas insisten en que el torneo debe mantenerse al margen de los conflictos diplomáticos, el caso de Irán muestra cómo las tensiones globales pueden proyectarse directamente sobre el escenario deportivo más grande del planeta.
















