La víctima tenía 51 años y falleció tras una pelea en San Miguel. La Justicia investiga si hubo asfixia y analiza imágenes clave del hecho.
Boliche donde ocurrió el homicidio
La muerte de un hombre frente a un bar de San Miguel derivó en una causa por homicidio que ya tiene a cuatro personas detenidas. Se trata de empleados de seguridad del local, señalados por su participación en un episodio violento que terminó con la víctima tendida en la vereda. La investigación se centra ahora en reconstruir cómo se desarrolló la secuencia y cuál fue el rol de cada uno.
El hecho ocurrió durante la madrugada en el bar Sutton, cuando Alexis Oscar Rogers, de 51 años, intentó ingresar al establecimiento que ya se encontraba cerrado. Según los primeros testimonios, el acceso le fue negado por el personal de seguridad, lo que desencadenó una discusión que rápidamente escaló en intensidad. En cuestión de minutos, la situación derivó en un enfrentamiento físico.
De acuerdo con las reconstrucciones iniciales, hubo golpes de puño y forcejeos entre la víctima y los patovicas. La violencia del episodio quedó registrada de manera parcial por cámaras de seguridad tanto privadas como públicas. Ese material, junto con los relatos de quienes acompañaban a Rogers, se convirtió en una pieza central para los investigadores.
Uno de los puntos más delicados de la causa es la forma en que se produjo la muerte. Los indicios preliminares apuntan a una posible asfixia mecánica, lo que abre una línea de análisis sobre el tipo de maniobra utilizada durante el forcejeo. Ese aspecto será clave para determinar responsabilidades penales en el expediente.
La fiscal Lorena Carpovich, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°21 de Malvinas Argentinas, ordenó la detención de los cuatro implicados. Los acusados fueron identificados como Horacio Ariel García (49), Kevin Iván Hostar (22), Roberto Muñoz (36) y Pablo Francisco Urquiza (50). Todos permanecen alojados a la espera de ser indagados.
En paralelo, el bar fue clausurado de manera preventiva por la Municipalidad de San Miguel. La medida busca preservar el lugar mientras avanzan las pericias y evitar cualquier alteración de elementos que puedan resultar relevantes para la causa. La clausura también marca el impacto inmediato del caso en el funcionamiento del local.
Durante los procedimientos, las autoridades secuestraron dispositivos de grabación y teléfonos celulares. Ese material será analizado en detalle para precisar la dinámica del hecho y establecer la participación de cada uno de los detenidos. La evidencia tecnológica aparece como uno de los pilares de la investigación.
Los testimonios recogidos hasta el momento permiten delinear los momentos previos a la agresión, pero aún quedan zonas sin esclarecer. La fiscalía trabaja en cruzar la información de los testigos con las imágenes disponibles para construir una secuencia completa. Ese trabajo será determinante para definir imputaciones más precisas.
La causa fue caratulada como homicidio y no se descarta que pueda ampliarse a medida que avance la investigación. Los peritajes en curso y el análisis de las pruebas podrían derivar en nuevas responsabilidades o cambios en la calificación legal. El expediente se encuentra en una etapa clave para definir el rumbo judicial.
Mientras tanto, el caso vuelve a poner el foco en el accionar del personal de seguridad en espacios nocturnos. La intervención de los patovicas y los límites en el uso de la fuerza quedan bajo análisis en un hecho que terminó con una muerte y múltiples detenidos. La Justicia deberá determinar si el accionar se ajustó a la ley o si hubo un exceso que derivó en un desenlace fatal.