
Una experiencia en Madryn muestra lo que tiramos y termina en el mar sin que lo veamos
Chubut25/03/2026
REDACCIÓN“La marea de consumo” abre sus puertas este sábado con cupos limitados y propone un recorrido que conecta hábitos cotidianos con el impacto en el ecosistema marino.

Una propuesta ambiental en Puerto Madryn busca poner en primer plano algo que suele quedar fuera de vista: el destino final de los residuos que generamos todos los días. Bajo el nombre “La marea de consumo”, la experiencia invita a recorrer un espacio inmersivo donde lo cotidiano se conecta con el impacto real en el mar y en la fauna.
La actividad se desarrollará este sábado en la Estancia San Guillermo, dentro del centro de rescate ReFaunar, y tendrá una modalidad particular. El acceso será con inscripción previa y en grupos organizados por horario, una dinámica que responde tanto a la experiencia en sí como al cuidado de los animales que se encuentran en rehabilitación.


OTRAS NOTICIAS:
Detrás de la propuesta está el trabajo de investigadores y especialistas que vienen observando cómo los residuos terminan integrándose al entorno natural. En diálogo con el programa Modo 17, el especialista Víctor Fratto explicó el sentido de la iniciativa: “La marea de consumo es una experiencia inmersiva para estar justamente y tener la experiencia única que invita a reflexionar sobre cómo nuestros hábitos de consumo impactan en el ecosistema más grande del planeta”.
El recorrido no solo muestra el problema, sino que busca hacerlo tangible. La idea es que quienes participen puedan ver de manera directa cómo elementos cotidianos terminan en el ambiente marino. Esa conexión entre consumo y consecuencia aparece como el eje central de la propuesta.
OTRAS NOTICIAS:
Uno de los trabajos que respalda esa mirada es la investigación denominada “Nidos plásticos”, que analiza materiales encontrados en nidos de aves marinas. Allí se detectaron residuos que no provienen únicamente de la actividad pesquera, sino también del uso doméstico en la ciudad.
Frato detalló algunos de los hallazgos que más llaman la atención: “Encontramos bolsas, camisetas de las que te dan en algunos almacenes, trozos de ropa”. Sin embargo, lo que más sorprendió al equipo fue otro tipo de residuo presente en casi todos los casos analizados.
OTRAS NOTICIAS:
Según explicó, “menos un nido de los 55 nidos estudiados, después todo lo demás tenían toallitas femeninas”, un dato que abre interrogantes sobre el origen y el recorrido de esos desechos. Ese tipo de evidencias permite dimensionar cómo lo que se descarta en tierra termina integrándose al ecosistema marino.
El especialista también puso el foco en prácticas cotidianas que explican ese recorrido, como la formación de minibasurales en las afueras de la ciudad. Muchas veces, residuos que se descartan en zonas alejadas terminan siendo arrastrados por el viento o por el sistema pluvial hasta el mar.
OTRAS NOTICIAS:
En ese sentido, remarcó la responsabilidad individual en el problema: “Yo siempre digo que lo que tiramos en el medio de la ciudad en algún momento el agua lo va a terminar arrastrando y ese pluvial va a terminar en el mar”. Esa cadena invisible es la que la experiencia busca visibilizar.
Además del recorrido por el domo inmersivo, la jornada incluye una posibilidad poco habitual: conocer el centro de rescate por dentro. El acceso será guiado y con reglas estrictas, ya que se trata de un espacio donde hay animales en recuperación y cualquier alteración puede afectar su proceso.
OTRAS NOTICIAS:
Frato explicó que la organización de los grupos responde a esa necesidad: “No pueden entrar 50 personas juntas al centro de rescate”, por lo que se establecieron turnos entre las 9 y las 14 horas. La inscripción se realiza de manera online y cada visitante elige su horario.
La propuesta también incluye la posibilidad de recorrer el santuario de tortugas terrestres, un espacio que permanece abierto al público y que forma parte del mismo predio. Allí se trabaja con ejemplares que no pueden volver a su hábitat natural, en un entorno adaptado a sus necesidades.

















