Madryn: un exconvicto fue detenido por hacer pelear a menores en la calle

Policiales27/03/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

La difusión de una pelea forzada entre menores activó una investigación judicial que expone coerción, amenazas y un historial penal que vuelve a aparecer en escena.

Patrullero
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Un registro grabado con un celular, difundido luego en redes sociales, quedó en el centro de una causa judicial que avanzó en Puerto Madryn con la detención de un hombre acusado de haber obligado a dos menores a enfrentarse físicamente en la vía pública. La escena, lejos de ser espontánea, fue reconstruida como un hecho bajo intimidación directa, lo que modificó por completo su interpretación legal.

El episodio ocurrió en inmediaciones de las calles España y Esteban Williams, donde, según la acusación, las víctimas fueron obligadas a descender de una camioneta y recibir la orden de pelear entre sí. La secuencia incluyó la presencia de otras personas que observaron la situación y la registraron con sus propios teléfonos, generando material que luego circuló de forma masiva.


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La investigación se inició tras la denuncia del hecho, que generó un fuerte rechazo en la comunidad, especialmente por la condición de las víctimas y la exposición pública de la violencia. El caso tomó impulso con la intervención del Ministerio Público Fiscal, que avanzó en la imputación y la detención del principal sospechoso.

La fiscal María Eugenia Vottero solicitó la apertura formal de la investigación a partir de lo ocurrido el 4 de febrero. El análisis del material y los testimonios permitió reconstruir una escena en la que la negativa inicial de los menores fue revertida mediante amenazas explícitas.


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De acuerdo con la acusación, el imputado ejerció presión directa al advertir que habría consecuencias físicas si no cumplían con la orden. En ese contexto de intimidación, las víctimas terminaron golpeándose entre sí, mientras la situación era observada y registrada por terceros, lo que amplificó el daño más allá del momento puntual.

La conducta fue encuadrada provisoriamente en el delito de coacción, previsto en el artículo 149 bis del Código Penal. Esta figura contempla sanciones para quienes, mediante amenazas o intimidación, obligan a otra persona a actuar contra su voluntad, lo que se ajusta a la dinámica reconstruida por la investigación.


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El imputado fue identificado como Mario Suárez, un exconvicto con antecedentes penales. En 2013 había sido condenado a doce años de prisión por el homicidio de Franco Ampuy, ocurrido en el barrio Ruca Hue, un dato que volvió a adquirir relevancia en el análisis del caso actual.

Además, fuentes judiciales indicaron que el acusado cuenta con cuatro causas activas bajo investigación, lo que complejiza su situación procesal y amplía el foco de atención sobre su accionar reciente. Este elemento se suma al contexto en el que se evalúa la conducta denunciada.

La circulación del video en redes sociales no solo permitió visibilizar el hecho, sino que también incrementó su impacto social, al exponer públicamente a las víctimas y generar una reacción inmediata en la comunidad. Ese nivel de difusión fue considerado dentro del análisis judicial como un factor que agrava las consecuencias del episodio.

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