
El arranque del torneo empieza a volverse incómodo para Guillermo Brown. La caída en Mar del Plata no solo dejó al equipo sin puntos en la ruta, también lo empujó al fondo de la tabla en la Zona 4 del Torneo Federal A, con apenas una unidad en dos fechas.



El desarrollo del partido mostró una diferencia que se construyó demasiado rápido. Alvarado aprovechó dos acciones casi calcadas para marcar distancia en el marcador y en el juego. La efectividad en los primeros minutos terminó inclinando una historia que Brown nunca logró reencauzar.
El primer impacto llegó enseguida. “A los 4 minutos de juego, Facundo Centurión abrió el marcador de cabeza, tras un centro de Gutiérrez”, en una jugada que encontró a la defensa desordenada. Ese inicio volvió cuesta arriba el plan del equipo visitante, que todavía no se acomodaba en el campo.
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Cuando parecía insinuar una reacción, el golpe se repitió. “El segundo tanto llegó a los 25' a través de Tomás Fernández por la misma vía y con el mismo ejecutante, Gutiérrez”, consolidando una ventaja que se apoyó tanto en la precisión del centro como en las dificultades defensivas del rival.
Con el 2-0 en contra, el equipo dirigido por Emanuel Tripodi quedó obligado a cambiar. Sin embargo, el intento de reorganización no alcanzó para modificar el desarrollo. Los cambios en el inicio del complemento buscaron otra dinámica, pero no lograron profundidad ni claridad en ataque.
El segundo tiempo se jugó más cerca de la intención que de las situaciones. Brown intentó adelantar líneas, pero nunca encontró los caminos para inquietar con continuidad. La falta de peso ofensivo volvió a aparecer como un problema central, especialmente cuando el rival se replegó con la ventaja.
Del otro lado, Alvarado administró el resultado con orden. Supo cerrarle los espacios a Brown y no le concedió opciones claras para descontar. La tranquilidad para sostener la ventaja contrastó con la urgencia del visitante, que no logró traducirla en situaciones concretas.
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La derrota dejó una consecuencia inmediata en la tabla. Brown quedó en el último lugar de la zona, mientras que el equipo marplatense sumó sus primeros tres puntos luego de un debut sin éxito. El contraste entre ambos arranques empieza a marcar tendencias en un torneo corto.
Pensando en lo que viene, el margen de error se achica. En la próxima fecha, Brown recibirá a Olimpo, en un cruce que puede empezar a definir el rumbo de las primeras semanas. El rival llegará con rodaje tras su compromiso por Copa Argentina ante Huracán.
Más allá del calendario, el equipo de Puerto Madryn necesita corregir aspectos urgentes. Los inicios de partido, la respuesta ante la adversidad y la generación de juego aparecen como puntos sensibles. Sin esos ajustes, cada encuentro empieza a volverse cuesta arriba demasiado temprano.













