
Se abre una ventana para el cobre y ya hay miles de millones en juego en varias provincias
Actualidad14/04/2026
REDACCIÓN


La minería del cobre en Argentina vuelve a moverse en un terreno que durante años estuvo marcado por la incertidumbre. Con cambios en la Ley de Glaciares, varios proyectos que permanecían en pausa empiezan a reactivarse y ponen en circulación cifras que superan ampliamente los miles de millones de dólares.
El nuevo escenario modifica una de las principales barreras que enfrentaba el sector. La falta de definiciones claras sobre dónde se podía avanzar con actividad productiva había dejado en suspenso desarrollos de gran escala.
El presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, Roberto Cacciola, lo sintetizó con una frase directa: “para las empresas mineras, esto es una certeza. Se va a saber si se va a poder hacer o no una actividad productiva”.


En ese contexto, hay proyectos que ya estaban listos para dar un paso más. Varios de ellos se concentran en San Juan, donde se ubican algunos de los desarrollos más avanzados del país.
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Entre ellos aparecen El Pachón, Los Azules, José María y Filo del Sol. Estos últimos forman parte del distrito Vicuña, donde las compañías BHP y Lundin proyectan una inversión cercana a los 7.100 millones de dólares.
El volumen de capital comprometido se repite en otros emprendimientos. McEwen Copper prevé destinar 3.170 millones de dólares en Los Azules, mientras que Glencore estima invertir 9.500 millones de dólares en El Pachón.
Fuera de San Juan, el mapa también muestra actividad. En Catamarca se destaca el proyecto MARA, que integra Minera Agua Rica y Alumbrera, con una inversión estimada en 4.000 millones de dólares.
En Salta, el proyecto Taca Taca suma otra cifra relevante. La minera First Quantum Minerals proyecta un desembolso de hasta 5.250 millones de dólares, en un desarrollo que podría posicionarse entre los principales del país.
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A ese conjunto se suma un emprendimiento de menor escala en Mendoza, el Proyecto San Jorge, con una inversión prevista de 559 millones de dólares, lo que amplía la distribución territorial del cobre.
El cambio normativo también impacta en los tiempos. Según Cacciola, “seis proyectos de clase mundial pueden tener un impulso importante”, lo que abre la posibilidad de que pasen de etapas preliminares a construcción en un plazo más corto.
Esa transición no solo implica inversiones. También anticipa una demanda creciente de empleo, infraestructura y servicios asociados a la actividad minera.
El dato de fondo es que Argentina no produce cobre a gran escala desde 2018, cuando cerró Bajo la Alumbrera. Hoy, con más de nueve proyectos avanzados y un potencial de inversión superior a 28.000 millones de dólares, el sector vuelve a posicionarse como una apuesta estratégica.














