
El ISSyS llevó una capacitación a sus hoteles para ordenar equipos y mejorar la gestión
Chubut17/04/2026
REDACCIÓNEl organismo capacitó a administradores hoteleros y personal de Casa Central con un esquema virtual que apuntó a conducción, comunicación y coordinación.

El ISSyS decidió mover una pieza sensible dentro de su estructura turística y hotelera: la forma en que se conducen los equipos. A través del Departamento de Turismo y Hotelería puso en marcha la capacitación “Liderazgo y coordinación de equipos de trabajo”, orientada a administradores de hoteles y personal de Casa Central. La propuesta buscó fortalecer competencias de gestión en un área donde la organización cotidiana, la circulación de consignas y la dinámica interna inciden directamente sobre el funcionamiento general.
La iniciativa no quedó planteada como un curso accesorio ni como una actividad de relleno dentro del calendario institucional. El eje estuvo puesto en habilidades que definen la calidad del trabajo puertas adentro: conducir grupos, ordenar tareas, mejorar la comunicación y sostener criterios comunes en ámbitos donde el servicio depende en buena medida del engranaje humano. Ahí aparece el verdadero núcleo de la decisión: profesionalizar la coordinación para mejorar la gestión desde adentro.


OTRAS NOTICIAS:
El formato elegido también dice bastante sobre el tipo de implementación que buscó el organismo. La capacitación se desarrolló en modalidad virtual sincrónica, mediante la plataforma Meet, y se organizó en cinco encuentros realizados los días martes y jueves. Esa estructura permitió sostener un recorrido formativo continuo sin sacar a los participantes de sus funciones habituales, una combinación que apunta más a incorporar herramientas que a interrumpir el trabajo cotidiano.
La responsable del dictado fue la Licenciada en Psicología Leila María, coordinadora de Capacitación y directora del Departamento Psicosocial IHG de la Secretaría de Capacitación de UTHGRA. Desde ese lugar brindó herramientas teóricas y prácticas para abordar la dinámica grupal en contextos laborales, un punto que corre la discusión del mando entendido como autoridad rígida y la lleva hacia una lógica más compleja de coordinación. La elección de ese perfil profesional refuerza la idea de que el ISSyS buscó trabajar sobre vínculos, roles y funcionamiento interno, no sólo sobre procedimientos.
OTRAS NOTICIAS:
Durante los encuentros se avanzó sobre contenidos que atraviesan la vida concreta de cualquier equipo. Se trabajó el rol del coordinador como facilitador de procesos grupales, los vectores de identidad interna —como la pertenencia, la cooperación y la pertinencia— y los obstáculos comunicacionales que suelen trabar acuerdos, tareas y objetivos compartidos. Esa combinación armó una capacitación enfocada menos en consignas abstractas y más en problemas reales de convivencia y organización dentro del trabajo.
Otro tramo fuerte del curso estuvo puesto en la construcción de códigos comunes y en una idea de liderazgo menos fija que la tradicional. El contenido presentado por la capacitadora definió al liderazgo como una función dinámica, con rotación de roles orientada a favorecer la salud organizacional. Esa mirada desplaza el centro desde la figura individual del jefe hacia la capacidad del equipo para sostener procesos más sanos, más claros y más cooperativos.
OTRAS NOTICIAS:
La participación en esta instancia no quedó librada a una constancia simbólica o al recuerdo de quienes la cursaron. El texto oficial señala que “la participación en la capacitación fue incorporada al legajo personal de cada agente”, una decisión que le da valor administrativo y la inscribe dentro de una política institucional de formación continua. Ese detalle convierte a la capacitación en un antecedente concreto dentro de la trayectoria laboral de cada trabajador involucrado.
Hay ahí una definición política de gestión que excede el contenido puntual de este curso. El ISSyS presenta esta experiencia como parte de una línea de trabajo orientada a mejorar la calidad de la gestión y a fortalecer el desarrollo profesional de sus equipos, dos objetivos que no se tocan únicamente con estructuras o recursos, sino también con preparación específica para conducir personas y resolver tensiones internas. La apuesta, en ese sentido, se apoya sobre una premisa clara: un mejor equipo no aparece por inercia, se construye.
OTRAS NOTICIAS:
Lo que sigue ahora es menos discursivo y mucho más concreto. El curso ya terminó, los contenidos ya fueron transmitidos y su paso por los legajos ya quedó formalizado; falta ver cuánto de esas herramientas logra entrar de verdad en la práctica diaria de quienes administran, coordinan y sostienen el área turística y hotelera del organismo. Ahí se jugará el efecto real de esta capacitación: si queda como una instancia formativa más o si termina modificando la forma en que los equipos trabajan, se comunican y se ordenan.
















