En una economía incomprensible, ahorrar poco también cambia el futuro

Enfoques21/04/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

Desde un plazo fijo hasta Bitcoin, la discusión apunta a construir tiempo, hábitos y una salud financiera más sólida en medio de la incertidumbre.

Diego Torres
Diego Torres

Un café menos, una compra postergada, unas pocas cuotas evitadas o un ahorro chico a fin de mes pueden parecer decisiones menores. En la práctica, esos movimientos pequeños empiezan a ordenar una relación con la plata que muchas veces queda atrapada entre la ansiedad diaria y la sensación de que todo cambia demasiado rápido. Sobre ese punto giró la charla con Diego Torres, que llevó la discusión económica a un terreno más concreto: cómo sostener hábitos financieros en un mundo que, según definió, ya ni siquiera entra en la categoría de incierto.

Torres planteó que el problema actual excede a la volatilidad clásica de los mercados y toca una forma más profunda de desorden. “Hoy es muy difícil entender lo que está pasando”, sostuvo, al comparar el presente con aquel mundo más estable y previsible que dominó buena parte del siglo XX. En esa lectura, las contradicciones entre especialistas, los cambios geopolíticos bruscos y la velocidad de las decisiones tecnológicas empujan a personas comunes y a grandes actores económicos a moverse en un terreno mucho más frágil.


OTRAS NOTICIAS:

tiroteo escuelaIntentaron quemar la celda del adolescente acusado del tiroteo en una escuela

Esa transformación también llega al trabajo y a la forma en que cada hogar produce ingresos. Torres dijo que todavía persiste una mirada que interpreta a la informalidad como un síntoma pasajero, cuando en realidad “la economía informal es la nueva realidad”. La frase condensa una modificación fuerte del mercado laboral y explica por qué la educación financiera dejó de ser un tema lateral para convertirse en una herramienta de supervivencia cotidiana.

A partir de una reflexión del economista Claudio Suchovicki, la conversación giró hacia los llamados pequeños hábitos que construyen riqueza. Torres vinculó esa idea con el concepto de interés compuesto y con el impacto acumulativo de conductas mínimas, del mismo modo que unas pocas abdominales por día o subir la escalera en lugar de usar el ascensor terminan dando resultados con el tiempo. Por eso rescató esa lógica de microacciones y remarcó que “pequeños tips, pequeños ventajitas que uno puede sacar tienen un efecto muy importante”, sobre todo cuando se sostienen durante años.


OTRAS NOTICIAS:

Amenazas en las escuelas de MadrynAmenazas en escuelas de Madryn: adolescentes de 14 años ahora enfrentan cargos penales

Dentro de ese esquema aparece una idea central para salir de la improvisación financiera. Torres recordó una frase que escuchó de Pilar Sordo y la usó para cuestionar la espera eterna del momento ideal: “la motivación es consecuencia de la acción, no es al revés”. Llevado al bolsillo, ese criterio empuja a empezar por algo simple, sin fantasías de rentabilidad extraordinaria ni saltos bruscos hacia instrumentos complejos que muchas veces seducen antes de ser comprendidos.

La recomendación más concreta de la entrevista fue tan básica como incómoda para una cultura acostumbrada a buscar atajos. Torres sostuvo que quien nunca ahorró ni invirtió debería arrancar por el primer escalón y lo dijo sin solemnidad: “hace agarrá tus primeros 100.000 pesos, 50.000 pesos y hace un plazo fijo”. La elección no aparece ahí como una fórmula mágica para enriquecerse, sino como un punto de contacto con la disciplina de separar dinero, inmovilizarlo por un tiempo y acostumbrarse a tomar decisiones financieras con método.


OTRAS NOTICIAS:

Fiscalía de Puerto MadrynLa justicia de Madryn formaliza los cargos por las amenazas a Sastre: de qué se los acusa

El otro eje fuerte del intercambio giró alrededor del propósito del dinero. Torres retomó una mirada cultural muy presente en la Argentina y marcó que todavía sobrevive cierta culpa alrededor de la plata, como si desear recursos fuera un gesto moralmente sospechoso. Frente a eso, propuso una definición más instrumental y directa: “el dinero es un medio”, una herramienta para cumplir objetivos, ganar libertad de movimiento y abrir opciones que sin recursos quedan fuera del alcance.

A partir de ahí, la discusión cambió de escala y se metió en una pregunta más delicada: para qué sirve acumular. Torres planteó que hoy la verdadera riqueza se mide cada vez más en tiempo disponible y no sólo en bienes o cuentas bancarias, porque quien no puede elegir, estudiar, rechazar un trabajo o dejar de correr detrás del mes siguiente termina atrapado en una pobreza menos visible. Su definición fue tajante: “hoy es rico no el que tiene plata sino el que tiene tiempo”, y esa frase conecta salud financiera con algo más amplio que el mero ahorro.


OTRAS NOTICIAS:

Personal interviniente llegó al lugar tras un aviso y localizó el cuerpo en la zona del arroyo.Encontraron a un joven sin vida en un arroyo y la investigación abre varias hipótesis

Cuando la charla llegó a las opciones de inversión de largo plazo, Torres ubicó a Bitcoin como uno de los activos posibles para protegerse de malas decisiones estatales y de distorsiones monetarias o geopolíticas. Lo hizo desde una postura favorable a las criptomonedas, aunque también aclaró que la construcción de cartera requiere diversidad y gradualidad, con espacio para dólares, metales o algunas acciones según el nivel de conocimiento de cada persona. En ese tramo dejó una definición tan gráfica como identificable con su mirada: “Todos los caminos conducen a Bitcoin”, aunque enseguida la moderó con otra precisión importante: “No, no, un poco de Bitcoin”.

La dimensión temporal ordenó la parte final de la entrevista y volvió a bajar la ansiedad a tierra. Torres explicó que el corto plazo es menor a un año, que el mediano se ubica entre dos y tres años, y que “el largo plazo son más de cinco años”, una idea fundamental para cualquiera que pretenda construir ahorro sin frustrarse a la primera oscilación. Sobre ese recorrido insistió con otra frase de fuerte tono pedagógico: “esto es una maratón”, porque una cartera se arma despacio, con aprendizaje, errores, correcciones y tiempo real encima de la mesa.


OTRAS NOTICIAS:

Juicio por juradosUn anciano fue explotado y golpeado en Paso de Indios y el caso irá a juicio por jurados

La síntesis que dejó la conversación se parece menos a una receta y más a una conducta sostenida. Torres recordó que el mejor momento para arrancar tal vez ya quedó atrás, aunque eso no invalida el paso presente, y puso su propia experiencia como ejemplo de un proceso que lleva años de armado gradual. En una economía que cambió su velocidad, su lógica y hasta su lenguaje, la diferencia empieza a aparecer cuando el ahorro deja de ser un deseo abstracto y se convierte en una práctica concreta, repetida y con horizonte. 

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17