
Sastre aseguró que “es imposible imaginar un Madryn sin un CENPAT, sin un CONICET”
Chubut22/04/2026
REDACCIÓNEl intendente reivindicó el peso diario de investigadores e instituciones científicas en Puerto Madryn y rechazó las decisiones que golpean al sector.

Puerto Madryn volvió a ubicar a la ciencia en el centro de su discusión pública con una postura política explícita de Gustavo Sastre, que eligió defender el valor de los investigadores y cuestionar con dureza las decisiones nacionales que afectan a la investigación, la tecnología y la educación. Su mensaje no quedó reducido a una señal institucional ni a una frase de ocasión, porque avanzó sobre la idea de que el sistema científico forma parte de la estructura cotidiana de la ciudad. Desde ahí construyó una defensa que mezcló identidad local, producción y presencia territorial.
Sastre presentó ese respaldo desde una experiencia concreta de convivencia con el sector científico madrynense. “Nosotros convivimos justamente con los científicos, con los investigadores en Puerto Madryn y sabemos la tarea y lo importante que son para la sociedad”, afirmó, al remarcar que la valoración no surge de una consigna abstracta sino de un contacto sostenido con quienes trabajan en esa red de conocimiento. Esa definición le dio espesor local a un debate que a nivel nacional suele aparecer recortado por la discusión presupuestaria.


OTRAS NOTICIAS:
La exposición del intendente también puso el foco en el modo en que esa trama científica se enlaza con otras áreas de la ciudad. Allí incluyó la relación entre el municipio, la producción, el sistema de investigación y las universidades, en una dinámica que describió como permanente y aceitada. En ese punto, la ciencia apareció menos como un compartimento aislado y más como una estructura integrada a la vida económica e institucional de Puerto Madryn.
Al hablar de esa articulación, Sastre sostuvo que existe “un vínculo muy aceitado, constantemente trabajando en conjunto”, y agregó que el contacto con los investigadores y científicos se mantiene de manera cotidiana. Esa frase permite unir dos zonas que en la fuente aparecen separadas: el reconocimiento político al sector y la práctica diaria de trabajo con actores que intervienen en áreas sensibles para la ciudad. La escena que quiso transmitir fue la de una comunidad que incorpora a la ciencia dentro de su funcionamiento habitual.
OTRAS NOTICIAS:
El intendente fue más allá del plano técnico y subrayó el costado social de esa presencia. Afirmó que tener una sede científica en Puerto Madryn y reconocer el trabajo que allí se realiza convierte a esos equipos en parte de un proyecto común. “Mantener un vínculo social como el que tenemos y reconocer las tareas que hacen habitualmente, hacen también que sean parte de un equipo de trabajo”, expresó, en una formulación que buscó mostrar a la ciencia como parte activa de una construcción colectiva y no como una isla institucional.
Sobre esa base, Sastre desplegó la crítica más fuerte de toda su intervención. Definió como “totalmente incomprensible” el ataque contra la ciencia, la investigación, la tecnología y la educación, y planteó que resulta difícil entender que se apunte contra un sector “que es fundamental”. Su cuestionamiento no se limitó al daño sobre organismos o presupuestos, sino que apuntó al sentido más profundo de desperdiciar una actividad que, según subrayó, produjo resultados concretos y valiosos para el país.
OTRAS NOTICIAS:
En esa línea, el jefe comunal remarcó que la tarea científica argentina tuvo impacto mucho más allá de sus fronteras. Dijo que se trata de investigaciones que sirvieron “no solamente internamente dentro de la República Argentina, sino también con investigaciones tan importantes que han servido para distintos análisis en el mundo”. Al introducir esa dimensión, colocó la discusión en una escala mayor y vinculó el deterioro del sector con la pérdida de capacidades estratégicas que exceden cualquier coyuntura local.
La definición más fuerte apareció cuando Sastre llevó el planteo al corazón mismo de la identidad madrynense. “Es imposible imaginar un Madryn sin un CENPAT, sin un CONICET”, dijo, y enseguida reforzó la idea con otra afirmación tajante: “Eso es imposible. No hay alternativas”. Allí condensó el núcleo político de su intervención, porque dejó planteado que la ciencia no ocupa un lugar periférico dentro de la ciudad, sino que integra su perfil productivo, su reconocimiento público y su modo de pensarse a sí misma.
OTRAS NOTICIAS:
Ese razonamiento también terminó por darle un sentido más amplio al reconocimiento realizado. Sastre no habló sólo de instituciones prestigiosas ni de trayectorias académicas consolidadas, sino de una forma concreta de organizar conocimiento, trabajo y articulación territorial. Su frase inicial sobre las decisiones “que no compartimos” encontró así una proyección más nítida: la defensa de la ciencia en Puerto Madryn funciona, en su mirada, como una defensa del propio modelo de ciudad.
La intervención del intendente dejó entonces una posición clara frente al ajuste sobre áreas estratégicas. Puerto Madryn, según el planteo de Gustavo Sastre, no discute un asunto lateral ni sectorial cuando respalda a sus investigadores, sino un componente central de su presente y de su capacidad de futuro. En esa clave, la ciencia quedó presentada como una parte constitutiva de la ciudad, de su vínculo con la producción y de la trama institucional que sostiene su desarrollo cotidiano.
















