
Luque vuelve al centro del juicio y declarará otra vez por la muerte de Maradona
Actualidad22/04/2026
REDACCIÓNTras la dura declaración de Gianinna Maradona, el neurocirujano Leopoldo Luque volverá a hablar en el juicio y buscará reforzar su defensa en una audiencia que vuelve a poner el foco sobre su rol en los últimos días de Diego.

El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona vuelve a entrar en una zona de máxima tensión y otra vez el nombre que queda en el centro es el de Leopoldo Luque. Después de una audiencia atravesada por el testimonio de Gianinna, el neurocirujano volverá a declarar y profundizará una estrategia que ya quedó expuesta en sus primeras intervenciones: despegarse de la responsabilidad central sobre la internación domiciliaria y discutir la lectura médica que sostiene la acusación. El movimiento no es menor, porque cada nueva palabra de Luque pasa a ser leída como una respuesta directa a quienes lo señalan como una de las piezas clave del entramado que rodeó la muerte del ex futbolista.
La audiencia llega después de uno de los momentos más sensibles que tuvo hasta ahora el debate oral. Gianinna Maradona declaró durante horas y apuntó con dureza contra Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz, a quienes responsabilizó por haberla convencido de aceptar una internación domiciliaria que, según su relato, nunca contó con las condiciones prometidas. Su testimonio volvió a instalar la idea de que la familia fue empujada a confiar en un esquema de atención que no estaba preparado para asistir a un paciente del nivel de complejidad que presentaba Diego.


En ese contexto, la nueva comparecencia de Luque no aparece como un trámite más, sino como parte de una defensa que eligió intervenir de manera activa en el desarrollo del juicio. El neurocirujano ya había sorprendido al tribunal el 16 de abril cuando pidió declarar de forma imprevista y alteró por completo el cronograma previsto para esa jornada. Ese día habló en dos tramos, se declaró “inocente”, cuestionó la autopsia y sostuvo que Maradona no había atravesado una agonía prolongada, un punto que choca de frente con la hipótesis de la fiscalía.
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La defensa del médico ya había anticipado, además, que su estrategia no iba a agotarse en una sola exposición. Uno de sus abogados aseguró ante La Nación que Luque iba a declarar varias veces a lo largo del juicio, sobre todo después de escuchar testimonios médicos y familiares que afectaran su posición. Esa línea explica por qué ahora vuelve a hablar: no solo para insistir con su versión, sino también para contestar el peso emocional y probatorio que dejó la declaración de una de las hijas de Diego.
El trasfondo del caso sigue siendo uno de los expedientes más delicados de la historia judicial reciente en la Argentina. El nuevo juicio comenzó en marzo de 2026 luego de que el proceso anterior fuera anulado, y tiene a siete profesionales de la salud acusados de homicidio simple con dolo eventual por la atención que recibió Maradona durante su internación domiciliaria en la casa del country San Andrés, en Tigre. La fiscalía sostiene que hubo una cadena de omisiones graves y una indiferencia frente al deterioro del paciente, mientras las defensas niegan cualquier responsabilidad penal.
Otro dato que vuelve más intensa esta etapa del juicio es que ya no se discute solamente el estado clínico de Diego, sino también quién mandaba realmente en su cuidado diario. Gianinna dijo que fue manipulada y que le prometieron una internación seria, con equipos y controles que nunca aparecieron. Según el relato recogido por El País y AP, también cuestionó que en la casa no hubiera aparatología básica ni una ambulancia de alta complejidad, y denunció que ni siquiera se permitía a los enfermeros controlar de manera adecuada los signos vitales del ex capitán argentino.
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En paralelo a la nueva declaración de Luque, la audiencia prevista para este jueves vuelve a poner en primer plano a quienes estuvieron vinculados con el momento posterior a la muerte. En jornadas anteriores ya se había programado escuchar al médico Juan Carlos Pinto, que firmó el acta de defunción, y al policía Lucas Farías, uno de los primeros en ingresar a la habitación donde estaba Diego sin vida. Esos testimonios son especialmente sensibles porque conectan la discusión técnica con la escena concreta en la que fue hallado el cuerpo del ex jugador.
La audiencia también se da en medio de una agenda que mostró cambios y reacomodamientos desde el arranque del debate. El pedido sorpresivo de Luque para hablar ya había forzado la suspensión de testigos clave la semana pasada, y el avance del juicio quedó condicionado por el volumen de cada declaración y por las decisiones tácticas de las defensas. Esa dinámica hace que cada jornada pueda modificar el tono del proceso y que los testimonios más esperados queden sujetos a cambios de último momento.
Lo que buscará ahora el neurocirujano es sostener una línea que ya dejó clara: que no fue el responsable de una internación domiciliaria integral y que su papel estuvo limitado por su especialidad y por decisiones compartidas con otros profesionales. Pero esa defensa llega golpeada por el peso de una narrativa cada vez más dura desde el entorno familiar de Maradona, donde las acusaciones ya no apuntan a errores aislados sino a un esquema general de abandono. Por eso, cada nueva intervención de Luque ya no se mide solo por lo que dice, sino también por lo que intenta neutralizar.
Con ese cuadro, la audiencia de este jueves puede volver a mover piezas centrales del juicio. Luque intentará reforzar su versión en un momento en que el caso vuelve a girar sobre su figura, mientras el tribunal sigue acumulando testimonios sobre las condiciones en las que Diego atravesó sus últimos días. La disputa ya no pasa solo por una interpretación médica, sino por quién cargará finalmente con la responsabilidad penal de una muerte que sigue dividiendo a peritos, defensas y familia.














